Alfredo Arévalo, apodado el Soldadito, fue un atleta élite, brilló en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y Beijing 2008. Actualmente diseña hoy ropa deportiva de alta calidad que garantiza comodidad y elegancia para los atletas actuales en Guatemala.
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Cuando empezó su participación como atleta de élite, el corredor Alfredo Arévalo se encontraba con el inconveniente de que recibía uniformes muy grandes para competir.
También se fijó que la tela no era de buena calidad, por lo que, aparte de causar incomodidad al ponérsela, debido a su aspereza, le duraba muy poco tiempo.
Entonces decidió poner en práctica los conocimientos que obtuvo a su paso por el ejército, dos años antes de que recibiera el primer banderazo de salida en 1996.

"Junto a mi esposa diseñaba las playeras que usaba en las competencias. Me vi también en la necesidad de confeccionar la ropa que usábamos con mis compañeros cuando representábamos a Guatemala", recordó.
Sin imaginarlo, Arévalo amplió los conocimientos del oficio que le garantizaría el sustento y la estabilidad económica cuando llegara la hora de cambiar las zapatillas deportivas por el calzado formal.

Trayectoria
Nacido el 20 de febrero de 1976, Arévalo también comenzó con la práctica del deporte mientras prestó su servicio militar, donde adquirió la disciplina y los hábitos que presidirían su labor.
Tras su regreso a la vida civil, comenzó a sobresalir en el deporte federado y representó los colores nacionales en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 (Grecia) y Beijing 2008 (China).

En 2004 se incorporó a la historia del atletismo guatemalteco cuando rompió la marca nacional impuesta por José Molina al cronometrar 2:12:52 en la maratón de Ottawa, Canadá.
Dos años después, en condiciones citadas como extremas debido al calor de la costa caribeña, se alzó con la medalla de bronce disputada en los Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados en Cartagena de Indias, Colombia.
Su trayectoria sobre la pista se prolongó hasta 2016, cuando se retiró tras ganar la maratón de Washington, y se volcó de lleno a su negocio de confeccionar prendas para atletas.

Nueva faceta
Al tener presente sus comienzos, Arévalo piensa en diseños que garanticen la comodidad para los corredores, a la vez que sean duraderos y elegantes.
"Los quichelenses somos así, siempre aguerridos. Actualmente surtimos de indumentaria deportiva a una buena cantidad de certámenes deportivos en toda Guatemala", expresó el "Soldadito", como le conocen por su peculiar saludo al cruzar la meta.
Ya sea en las canchas deportivas al aire libre o bien en el taller rodeado de hilos, telas y maquinaria, Arévalo procura dejar huella positiva en su quehacer y servir de ejemplo para los niños y jóvenes de su departamento natal que deseen incursionar en el atletismo.





