El Cuerpo de Paz es una delegación de voluntarios que envía jóvenes a distintos países alrededor del mundo y en Guatemala ha estado presente desde 1963. En 2018, cumple 55 años de ser parte del desarrollo de distintas comunidades rurales del país, por lo que ha invitado a Carol Bellamy a participar en estas actividades.
Bellamy fue parte del primer grupo de voluntarios que llegó a Guatemala, ella estuvo por dos años en Santa Elena, Petén. Entre risas y recuerdos, detalló cómo este servicio le cambió la vida.
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“No saben lo enamorada que estoy de Guatemala” fue una de sus primeras frases al recordar aquellos días en los que sirvió en programas que asistían a grupos de madres y jardines escolares en Santa Elena.
Desde que llegó el primer grupo de voluntarios, cerca de cinco mil ciudadanos estadounidenses han participado en los diversos programas que ofrece el Cuerpo de Paz, principalmente en áreas rurales del occidente, donde existe poco acceso a los servicios básicos.

Una de las diferencias más notorias de aquellos tiempos es que cuando Bellamy estuvo en Guatemala el conflicto interno era el principal problema que afectaba a la sociedad, aunque en el lugar donde ella estuvo no tuvo incidencia directa.
Al consultarle sobre qué se debe hacer para que los jóvenes eviten involucrarse en grupos delictivos, la mujer destacó que la educación es la herramienta más adecuada para disminuir esta problemática.

“No solo es un problema de la escuela, la familia y la sociedad deben contribuir para que la juventud pueda sentirse productiva. Además, debería haber programas en los que ellos puedan tecnificarse y no solo creer que puedan dedicarse a ser médicos o abogados”, explicó.

Uno de los proyectos que ha dado mayores resultados es el desarrollado en San Vicente Pacaya. En la década de 1990, un grupo de voluntarios quería ascender al volcán, pero no existían las facilidades. Ante esa situación, crearon el programa para capacitar a guías y construir el centro de atención a visitantes, lo que ha sido fundamental para el crecimiento turísticos y económico de esta localidad.

Antes de partir a Estados Unidos, Bellamy visitó a varios grupos de voluntarios que trabajan en Guatemala y ratificó nuevamente su amor por este país, el cual le cambió la vida al punto de llegar a ocupar el puesto de Directora Global del Cuerpo de Paz entre 1993 y 1995.
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