¿Piensas adoptar a un gato pero tienes un perro o viceversa? es posible acostumbrarlos a convivir e incluso que lleguen a ser amigos. Considera estos pasos para que puedas presentarlos sin problemas.
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Se tiene la creencia de que ambas especies no pueden llegar a convivir, sin embargo es un mito, solo debes tener paciencia y tomar en cuenta que ambos tienen formas diferentes de comunicarse, una vez que se entiendan serán amigos.

Pasos para que un perro y un gato se conozcan:
A través del olfato
Evita que se vean de manera repentina, colócalos en habitaciones distintas, el olfato es primordial para comenzar a reconocerse así que, deja que se acostumbren al olor de cada uno. Toma la funda favorita, una toalla o una prenda tuya y frótala en las mejillas del gato, en este punto se encuentran las glándulas de sus feromonas (sustancias que los gatos segregan para comunicarse), luego permite al perro que olfatee el objeto y viceversa. Este intercambio de olores puede durar varios días, es recomendable que suceda por lo menos una o dos semanas, repite el proceso hasta que sientas que cada uno se vaya acostumbrando.

Permite que exploren los espacios donde cada uno ha estado
Deja que el gato explore la zona del perro cuando no esté en el lugar y viceversa, así conocerán el área y también olfateará los lugares. Recuerda repetir el proceso por varios días para que cada uno vaya acostumbrándose.
Presentación visual y auditiva
Cuando consideres que cada uno está acostumbrado al olor del otro, manteniendo la puerta cerrada puedes acercarlos lo más posible, luego puedes incluir una barrera o puerta de rejilla transparente, como la utilizada para los bebés, así podrán olerse sin llegar a tocarse.

En este proceso puedes darles de comer, tratando juntar los platos y poco a poco. En ocasiones se mostrarán agresividad o miedo pero es transitorio, al acostumbrarse puedes realizar un contacto directo bajo supervisión.

Presentación
Manteniendo al perro sujeto con correa, aprovecha el momento en el que se encuentre tranquilo. El gato debe estar suelto, con la posibilidad de esconderse donde quiera.
No tengas al gato en tus brazos, no lo obligues a acercarse al perro ya que puede sentirse amenazado y lastimarte. Reconpensa a ambos con premios comestiblesa y relájate. Trata de tener un refugio en alto para el gato. ellos gustan de lugares elevados donde el perro no pueda llegar.
Con información de Veterinaria Boroschek.
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