Algunos animales modifican su conducta debido a alguna experiencia, a la forma en la que es tratado por su dueño o al ataque constante de otros animales, según expertos, es posible rehabilitar a un perro agresivo.
OTRAS NOTICIAS: ¡Frutas y verduras! Los alimentos saludables para tu mascota
Muchos son los factores que pueden llevar a que un perro se torne agresivo, la más frecuente es la interacción que el humano tiene con el ejemplar. Esta conducta no surge de la noche a la mañana, ocurre por la exposición prolongada a actitudes hacia el animal, que lo confunden, haciendo de esta, su escudo de protección.

Causa de la agresividad en perros
Según los expertos este es un mecanismo de defensa, un forma de comunicación activada por factores como el miedo, el dolor físico o la protección del territorio, de su alimento o la protección a sus crías.
Miedo e inseguridad: Si un perro percibe algo desconocido o se siente amenazado puede atacar para defenderse.
Dolor o enfermedad: Un animal no demuestra que tiene un padecimiento, así que puede reaccionar si se le toca la zona que le duele por enfermedades como artritis, una lesión, infecciones u otros padecimientos).
Protección de recursos: Si alguien se acerca a su comida, juguetes o lugares de descanso de forma abrupta, el perro suele atacar al pensar que le sean arrebatados.
Territorio: La presencia de extraños considerados intrusos a su hogar o área propia puede generar agresividad.
Frustración o trauma: Algunos animales que han sufrido maltrato y han sido aislados o fueron entrenados con castigos físicos tienden a ser más reactivos.

¿Cómo apoyar a tu perro a tranquilizarse?
Es importante que consultes a un educador canino en perros o a un especialista veterinario para que te de soluciones específicas tras la evaluación de tu mascota.
Como persona responsable debes asegurarte de satisfacer sus necesidades biológicas: un buen espacio dónde colocar sus alimentos, seguridad en tu hogar, evitar corregirlo a golpes, evitar infundirle temor, o tratarlo a gritos.
Procura que haga el ejercicio que necesite y estimula su mente con juegos.

Examina en su rutina los momentos en los que se torna más agresivo para corregir los errores que cometes, que desaten estos comportamientos.
Ten mucha paciencia, puede ser que la rehabilitación sea larga.
Recuerda que cada caso es diferente y requiere de un tratamiento distinto, es muy importante que acudas con tu mascota a una evaluación profesional.





