El presidente ruso, Vladimir Putin, promulgó este lunes una ley que prohibe el uso de palabras ofensivas en los medios de comunicación, piezas teatrales, películas, espectáculos, conciertos, libros y las obras de arte.
La promulgación se da en medio de la crisis que vive ese país desde la anexión de Ucrania.

Las multas para quienes hablen o escriban "palabrotas" oscilan desde los 40 hasta los mil euros (Q500 a Q10 mil) todo depende quien sea el "mal educado", un ciudadano común, un empleado público o una persona jurídica.
Según la ley, expertos en gramática serán los encargados de determinar si las palabras o expresiones empleadas en cada caso sean motivo de sanción.
De esa forma, queda totalmente prohibido el uso de expresiones malsonantes en actos públicos, ya sean de carácter cultural, artístico o de entretenimiento.
Para las películas en la que los diálogos contengan palabras soeces, la ley prohíbe la consesión de certificados para su exhibición en los cines rusos.




