El jugador de los Warriors de Golden State, Draymond Green, se convirtió en el foco de la polémica de la NBA tras propinar una patada en la entrepierna a Steven Adams, de los Thunder de Oklahoma City.
La desafortunada jugada se dio en el segundo cuarto del encuentro y sirvió para que Green pudiera anotar una canasta sin que nadie se diera cuenta sino hasta mucho después de su falta.
Al final el jugador recibió una flagrante tipo 1, pero no fue sino hasta revisar la jugada.
* Con información de El Mundo



