Principales Indicadores Económicos

Lleva más de 10 años curado de leucemia tras terapia experimental

  • Con información de El País
03 de febrero de 2022, 16:34
 Los pacientes con leucemia fueron tratados con CAR-T y entraron en remisión hace 10 años. (Foto: Piqsels)

 Los pacientes con leucemia fueron tratados con CAR-T y entraron en remisión hace 10 años. (Foto: Piqsels)

Doug Olson se incorporó a un ensayo clínico a punto de comenzar luego de ser diagnosticado y tratado por leucemia linfática crónica, 10 años después de haber sido sometido a la técnica conocida como CAR-T, sigue en remisión.

OTRAS NOTICIAS: Pandemials, la generación marcada por el covid-19

Un reportaje de El País mostró cómo el tratamiento experimental CAR-T ha sido exitoso en varios pacientes, esto puede ayudar a que se amplíe y más sean los beneficiados. 

Olson fue diagnosticado en 1996 con leucemia linfática crónica, un tipo de cáncer de la sangre, al inicio solo fue necesario vigilarla, pero seis años después tuvo que recibir quimioterapia para detener su avance, luego de otros cinco años la quimioterapia ya no fue tan efectiva y solo le dio tres años más.

En 2009, 13 años después del primer diagnóstico, las células tumorales volvieron. Doug no encontró un donante adecuado, ante esta situación su médico le ofreció incorporarse a un ensayo clínico a punto de comenzar y tras 10 años sigue en remisión. 

Doug Olson, paciente de leucemia tratado con CAR-T y en remisión por 10 años. Foto: Penn Medicine)
Doug Olson, paciente de leucemia tratado con CAR-T y en remisión por 10 años. Foto: Penn Medicine)

¿Qué es CAR-T?

Este tratamiento, que aún es estudiado, combate la habilidad del cáncer para evitar que las células del sistema inmune las identifiquen como una amenaza y las destruyan. 

CAR-T significa células T con receptores quiméricos para antígenos y consiste en extraer sangre de los pacientes, seleccionar los linfocitos T, un tipo de glóbulos blancos que defienden al organismo ante todo tipo de ataques y rediseñarlos en un laboratorio mediante ingeniería genética para que reconozcan a las células tumorales y las aniquilen.

“Basándonos en los resultados podemos decir que las CAR-T pueden curar a pacientes 10 años después no se han podido encontrar células de leucemia en su sangre”, afirmó acerca de Olson, Carl June, inmunólogo de la Universidad de Pensilvania y responsable del ensayo en una conferencia donde presentó los datos de seguimiento a dos pacientes tratados de leucemia con CAR-T. 

Joseph Melenhorst, investigador de la Universidad de Pensilvania, otro de los autores de este estudio de seguimiento que se publicó en la revista Nature este miércoles, explicó que 10 años después de inyectárselos a los pacientes, los linfocitos modificados se han seguido reproduciendo y mantienen su capacidad para matar células cancerosas.

En las dos personas estudiadas desde 2010, las células modificadas genéticamente se siguieron reproduciendo y mantuvieron la capacidad de controlar la leucemia.

Las CAR-T pierden presencia en la sangre con el tiempo o los tumores experimentan mutaciones que les permiten escapar también de estas células quiméricas.

Según los casos publicados en Nature, a la labor de los linfocitos CD8, cruciales al inicio del tratamiento para destruir las células tumorales, se unió otros linfocitos llamados CD4 que tienen una función de control y pudieron ser útiles para controlar la expansión de la enfermedad.

Según los expertos, a pesar de los resultados positivos, este tratamiento no funciona para todo el mundo. “El estudio nos está empezando a enseñar cómo y por qué funciona y nos puede ayudar a hacerlo funcionar en más gente”, aseguraron los investigadores.

Como todo tratamiento los CAR-T presentan efectos secundarios, Olson experimentó síntomas parecidos a una gripe, esto por la liberación de citoquinas que produce la activación del sistema inmune. Cuando el proceso se descontrola la respuesta inmune puede convertirse en una amenaza para el paciente, por ello y en conjunto se realiza otra serie de tratamientos. 

Los responsables también explican que hay efectos neurológicos que son un riesgo, además de dar seguimiento para saber si se presentan otros efectos. por ello las terapias se deben aplicar en hospitales especializados. 

Por ahora el reto es la reducción del costo de estos tratamientos, que puede rondar los 300 mil euros por paciente (Q 2 millones 310 mil).

Obteniendo...
Obteniendo...
Obteniendo...
Obteniendo...
Obteniendo...
Obteniendo...
Obteniendo...
Obteniendo...
Obteniendo...
cerrar