Los datos oficiales evidencian un cambio de ritmo en el crecimiento del parque vehicular eléctrico a partir de la aprobación de la legislación de movilidad eléctrica.
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El parque vehicular eléctrico de Guatemala experimentó una expansión acelerada a partir de 2022, año en que el Congreso aprobó la Ley de Incentivos para Movilidad Eléctrica.
Los registros oficiales muestran que el crecimiento dejó de ser marginal y comenzó a acelerarse, impulsado principalmente por las motocicletas y, más recientemente, por las camionetas, camionetillas y vehículos tipo panel.
La base elaborada por la Dirección General de Energía del Ministerio de Energía y Minas (MEM), con información de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), contabiliza 4,860 vehículos eléctricos registrados entre enero de 2009 y el 28 de febrero de 2026.
De ese total, 4,560 unidades, equivalentes al 93.8 %, fueron incorporadas desde 2022.
Además, 4,337 vehículos, es decir el 89.2 % de todo el registro histórico, corresponden al período comprendido entre 2023, primer año completo de vigencia de la normativa, y febrero de 2026.

Las cifras evidencian el cambio de ritmo, ya que en 2021 se registraron 100 vehículos eléctricos y en 2022 la cantidad aumentó a 223.
Para 2023, el número se multiplicó por cinco y alcanzó las 1,115 unidades, pero en 2024 se contabilizaron 1,178 y en 2025 se llegó a 1766, lo que representó un crecimiento cercano al 50 % respecto del año anterior.
Durante enero y febrero de 2026 se sumaron otras 278 unidades, una cantidad que ya supera los 223 vehículos registrados durante todo 2022.
Aunque los datos no permiten atribuir exclusivamente a la ley todo el crecimiento del mercado, el punto de inflexión coincide con su aprobación y entrada en vigor, ocurrida en agosto de ese año.
Cómo se distribuyen
Las motocicletas constituyen el segmento más numeroso del parque eléctrico, con 2,249 unidades, equivalentes al 46.3 % del total.
Le siguen las camionetas, camionetillas y paneles, con 1,431 vehículos, que representan el 29.4 % y los automóviles, con 490 unidades y una participación del 10.1 %.
Desde 2022 se incorporaron 2,089 motocicletas eléctricas, sin embargo, las camionetas, camionetillas y paneles presentan una de las trayectorias de crecimiento más pronunciadas, ya que pasaron de 41 unidades registradas en 2022 a 137 en 2023; 392 en 2024, y, 690 en 2025.
Esto significa que ese segmento multiplicó casi 17 veces su registro anual entre 2022 y 2025, además, durante los primeros dos meses de 2026, encabezó las incorporaciones con 154 unidades, por encima de las 86 motocicletas y los 32 automóviles eléctricos.
La tendencia sugiere que, aunque las motocicletas continúan concentrando el mayor volumen histórico, las camionetas y vehículos utilitarios podrían tener la mayor proyección en los próximos años.
El comportamiento también refleja una ampliación del mercado hacia vehículos de uso familiar, empresarial y comercial.

Los automóviles eléctricos también muestran una evolución sostenida ya que pasaron de 30 registros en 2022 a 85 en 2023; 99 en 2024, y 186 durante 2025.
En menor escala también aumentaron los camiones, cabezales, autobuses, microbuses y picops eléctricos.
Tendencia continuará
Werner Ovalle Ramírez, superintendente de Administración Tributaria, consideró evidente el incremento del parque vehicular eléctrico y señaló que cada vez hay más usuarios interesados en este tipo de tecnología.
Según Ovalle, el crecimiento no es exclusivo de Guatemala, sino que responde a una tendencia internacional vinculada con las características y ventajas que los consumidores encuentran en estos vehículos.
El funcionario explicó que la SAT ha efectuado cambios en sus registros y modernizado el proceso de inscripción en el Registro Fiscal de Vehículos.
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El procedimiento fue reducido de 13 a 5 pasos y una gestión que anteriormente podía demorar hasta un mes ahora puede iniciarse digitalmente en aproximadamente cinco minutos, antes de que el contribuyente acuda a recoger las placas.
Para la administración tributaria, esta modernización permite facilitar la regularización de los vehículos y mantener un control ordenado del parque automotor.
Sergio Arévalo, presidente de la Asociación de Movilidad Eléctrica de Guatemala (Amegua), afirmó que la tendencia continuará durante los próximos años.
Esto debido al ingreso de nuevas marcas, particularmente fabricantes asiáticos, la disponibilidad de modelos en distintos rangos de precios y una mayor aceptación de los consumidores.
Arévalo atribuyó parte de la expansión al Decreto 40-2022, al considerar que los incentivos fiscales brindaron certeza al mercado y facilitaron la llegada de nuevos actores e inversiones.

A su criterio, Guatemala ya superó la etapa inicial de introducción de la movilidad eléctrica y entró en una fase de consolidación.
No obstante, advirtió que será necesario ampliar la infraestructura pública de carga, facilitar la colocación de cargadores en edificios residenciales y comerciales, electrificar flotas empresariales y transporte público, y formar personal técnico especializado.
El presidente de Amegua también señaló que el crecimiento puede generar inversiones en servicios, mantenimiento y cadenas de suministro.
Además, esto también ayudará a reducir la dependencia de combustibles fósiles y aprovechar la participación de fuentes renovables en la generación eléctrica nacional.
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Legislación vigente
La Ley de Incentivos para Movilidad Eléctrica fue aprobada en 2022 por el Congreso de la República, promueve la importación, compraventa y utilización de vehículos eléctricos, híbridos y de hidrógeno.
Entre sus principales beneficios se encuentran exenciones del Impuesto al Valor Agregado (IVA) de importación, del IVA en la primera compraventa y del Impuesto Específico a la Primera Matrícula para vehículos eléctricos, de hidrógeno y motocicletas eléctricas.
La exención es del 100 % durante los primeros cinco años de vigencia del beneficio y disminuye gradualmente hasta el décimo año.
La ley también contempla incentivos para vehículos pesados, transporte público, equipos de carga, baterías, motores eléctricos y empresas dedicadas al ensamblaje o producción de estas tecnologías.





