Elizabeth Swaney, de 33 años, se ha convertido en tema de conversación de estos Juegos Olímpicos de Invierno 2018.
Esta esquiadora natural de Estados Unidos competía por Hungría (de donde son sus abuelos) en la prueba de half pipe femenina y quedó en última posición.
The internet can't get enough of Elizabeth Swaney, the Olympic skier who does no trickshttps://t.co/aXNhYOdaEY pic.twitter.com/WOh2nVeXct
- RECUERDA...
Lo sorprendente es que ni tan siquiera intentó hacer algún truco típico de este deporte. Ella se limitó a no caerse antes de cruzar la línea de meta.
Una estrategia que ha repetido en los últimos meses a consciencia para llegar a la cita olímpica de invierno.
El video de su ejercicio se encuentra en lo más alto de las tendencias de YouTube.
Ahí se ve cómo, mientras sus contrincantes volaban y daban vueltas, ella se limitaba a darse la vuelta y continuar su camino. “No me he clasificado para la final, así que estoy realmente decepcionada con eso. Trabajé durante varios años para lograr esto”, explicó al terminar la competición.
Reacciones
Esta estadounidense no contaba con que su video se convirtiera en un éxito viral. Tal y como recoge The Guardian, le ha sentado mal que haya quien dude de su profesionalidad y opine que lo hizo mal a propósito.
“Que la gente dude de mí en realidad me motiva para mejorar más. Solo hay 24 mujeres en el mundo que han podido estar en esta final, así que eso me motiva”, respondió la esquiadora.
Su historia
La historia de Swaney es de lo más curiosa. Nació durante los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 y con tan solo siete años ya tenía claro que ella quería una medalla olímpica. Le daba lo mismo cuál fuera la disciplina con tal de asistir a esa cita que centra la atención de todo el mundo cada cuatros años.
In spirit of the Olympics and Elizabeth Swaney, I might have a shot in 2022 ... #goals #shedidntfall pic.twitter.com/9X01WkCvZM
Elizabeth consiguió hackear el sistema de puntuaciones desde dentro: eligió un país sin apenas licencias federativas y un deporte en el que terminar la prueba sin caerse asegura puntos. No tuvo ni que realizar trucos.
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La esquiadora elegía competiciones con menos de 30 participantes. En la mayoría de pruebas de Copa del Mundo de Freestyle femenino lo normal es que acudan entre 20 a 25 participantes. Los 30 primeros puntúan, así que con finalizar la prueba se iba a casa con unos puntos bajo el brazo. Así logró la cantidad necesaria para ir a Corea del Sur representando a su país, Hungría.
* Con datos de Marca.com




