La maestra de origen alemán trabajaba en Guatemala junto a su esposo. Las reflexiones sobre su partida conmueven a la comunidad estudiantil a la que perteneció en el país.
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La maestra Elke Wolter falleció de una manera trágica el 4 de noviembre, consternando al país, a su comunidad educativa, su familia y su propia nación.
A través de una reflexión escrita por una madre de familia del Colegio Alemán, quien compartió sus pensamientos sobre la maestra, que por amor a la enseñanza decidió llegar a Guatemala y compartir sus conocimientos.
“A veces la vida va pasando tan rápido que no nos detenemos a pensar y a valorar la importancia de cada una de las personas que Dios pone en nuestro camino con un propósito.
Frau (señora) Wolter quizá no era la maestra más popular o más cool para nuestros hijos, tal vez era una maestra muy exigente y eso era lo que los chicos veían en el día a día.
Pero la muerte tiene la facultad de hacernos ver las cosas de diferente manera de un segundo para el otro. Nos hace madurar y apreciar lo que teníamos y hemos perdido.
Tal vez no conocimos bien a Frau Wolter, pero con los hechos de su vida ahora podemos ver hacia atrás y ver su significado.
Una maestra que a sus 60 años dejó la comodidad de una vida predecible para venir a enseñar con pasión a niños y jóvenes de un país lejano y pequeño.
Una maestra que por amor a la educación de nuestros hijos les exigía excelencia para que sacaran el provecho a una educación privilegiada y fueran excelentes profesionales algún día.

Sin duda una maestra que ponía su empeño día a día en su labor para aportar positivamente en la formación de sus vidas.
La vida es tiempo y el tiempo que Frau Wolter invirtió en nuestros hijos algún día dará su fruto.
Que las enseñanzas de Frau Wolter queden grabadas para siempre, incluso esta última lección que nos deja a todos de apreciar a las personas que tenemos día a día en nuestras vidas y de comprender que Dios nos ha bendecido con ellas con un propósito específico.
En honor a Frau Wolter, un agradecimiento hasta el cielo por el tiempo y amor compartido con nuestros hijos”.
Su partida ha dejado consternados a los padres de familia, a los estudiantes y al cuerpo de docentes del Colegio Alemán.





