El caso de Óscar Ordóñez, conocido como el niño que roba para comer, permitió conocer las limitadas condiciones en que viven los menores de edad enviados al Hogar "Nidia Martínez" especializado en atención a niños con discapacidad.
La casa de abrigo se encuentra en La Esperanza, Quetzaltenango. De ese lugar huyó Óscar saltando por un muro. Las autoridades de la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia destituyeron de inmediato a la administradora Sara Rodas por supuestamente no brindar la atención debida.
Ella refuta esos argumentos diciendo que su despido es "injustificado. Únicamente para culpar a alguien". Menciona que la recesión de su contrato "no cumple con los procesos administrativos según la Ley de Servicio Civil".

- ASÍ LO INFORMAMOS:
Rodas escribió un pronunciamiento donde señala al menos 6 situaciones que viven en el hogar.
Menciona que se adeuda 28 mil quetzales por energía eléctrica y afirma que ya existe orden de corte. Explicó que se solicitó la instalación de un contador de luz desde febrero de 2018 cuando se inauguró el lugar.

Se solicitó la compra de estufas industriales debido a que trabajan con tres eléctricas y ya se encuentran deterioradas porque cocinan para 5 residencias.

Los recipientes herméticos para trasladar los alimentos se encuentran en mal estado "lo que no permite que los alimentos lleguen con la temperatura adecuada".

Se debe instalar las lavadores y secadores. Menciona "solo las fueron a dejar pero por no tener instalación, no es posible utilizarlas". De esa cuenta los educadores deben lavar la ropa en pila de 50 niños. Incluyendo sábanas, ponchos, toallas.
Existen habitaciones de niños donde no hay vidrio por lo que se pidió la instalación de vidrios acrílicos.

También señaló que se requirió agilizar tratamientos odontológicos para los niños "esto garantiza sus derechos y en ocasiones un juez lo ha referido".
Al respecto de los señalamientos se consultó a Marwin Rolando Bautista Gutiérrez, subsecretario de Protección de la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia, pero declinó de responder argumentando: "Los temas de niñez y adolescencia según la ley son confidenciales".




