Los protectores solares no son suficientes: si los utilizamos mal y nuestra exposición al sol es excesiva, la piel sufrirá. Una buena prevención nos evitará muchos disgustos.
Cada año, el riesgo al que exponemos nuestra piel aumenta. El deseo de ponernos morenos en el menor tiempo posible consigue que no tomemos las protección adecuada, y el capital solar de nuestra piel merme su capacidad de mantenerse inalterable y sana.
Ya no hay una época del año específica para tomar el sol, y olvidamos que el deporte es capaz de exponernos a las radiaciones tanto como los momentos de relax en la playa.
El doctor Santiago Vidal, adjunto del Servicio de Dermatología del Hospital Gómez Ulla de Madrid y director de la clínica DermoGalenica, asegura que la protección es tan importante tanto en niños como en adultos.
El cáncer de piel nace en un alto porcentaje debido a la incorrecta exposición solar, pero se puede prevenir. En Nueva Zelanda, una de cada siete personas lo padece.
Precisamente, el actor australiano Hugh Jackman, quien da vida a Lobezno, en “X-Men”, desveló, a través de la red social Instagram, que padecía un carcinoma de células basales en la nariz y se lamentó de no haber utilizado mayor cantidad de protección solar y de no haberse hecho las revisiones de piel oportunas.
"Despreciamos la protección, porque pensamos que no nos va a pasar a nosotros", dice el doctor Vidal, quien indica que el cáncer de piel es cada vez más frecuente en países occidentales, como España, "donde sigue aumentando el melanoma que es mortal, si no se detecta de forma incipiente".
José Carlos Moreno, presidente de la Academia Española de Dermatología (AEDV) y jefe de servicio del Hospital Reina Sofía de Córdoba (sur de España), señala que hay que insistir en la prevención del cáncer cutáneo, y esto “pasa por aplicar protección solar los días de sol, incluso los nublados”, una recomendación que dirige tanto a las personas de piel clara como oscura, en verano y durante todo el año.
ZONAS A PROTEGER
Los rostros con piel más grasa requieren productos más ligeros, sin aceite, ya que el protector sirve de hidratación facial.
Las zonas a proteger durante todo el año son la cara, el escote y el dorso de las manos. Las texturas más ligeras hacen más fácil su aplicación, y hay que tener en cuenta que algunos protectores se van con el primer baño.




