Las tradicionales Fiestas Elenas en Santa Cruz del Quiché se engalanan con el histórico Convite 17 de Agosto. Esta celebración centenaria, surgida en 1913 en honor a Santa Elena de la Cruz, destaca por su evolución cultural: desde los emblemáticos 'feos' hasta espectaculares disfraces contemporáneos.
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Descubre la historia, música de marimba y el fervor popular que definen esta joya del folclore guatemalteco.
Cuando se celebren las próximas Fiestas Elenas en la cabecera departamental de Quiché, el tradicional Convite 17 de Agosto volverá a entretener y a divertir a los espectadores.

Las parejas de bailarines, ataviados con sus vistosos disfraces, son esperados el día principal de la celebración patronal dedicada a Santa Elena de la Cruz, la madre del emperador romano Constantino que, según la tradición cristiano católica, descubrió la cruz donde Jesucristo se entregó por la redención de la humanidad en Jerusalén.
El recordado periodista Arnoldo Núñez y Echeverría dejó entre sus apuntes que el convite surgió en 1913, a iniciativa de un grupo de jóvenes entusiastas y varios feligreses.

Cada quien vestía acorde a sus posibilidades para presentarse ante el público, por lo que algunos se vestían con la ropa puesta al revés.
Otros acudían a sombreros llamativos y disfraces que remedaban a los aristócratas, por lo que el humor popular de la época los bautizó como los "feos", en alusión a su aspecto.

Conforme se afianzaba el convite, la vestimenta se transformó y modernizó al mismo tiempo que eran acompañados por las marimbas orquestas de entonces, y para 1940 se utilizaron las primeras máscaras metálicas en sustitución de las piezas de tela.
Más adelante, sirvió como válvula de escape social al satirizar a personajes de la época y, conforme penetraba el cine y la televisión, se transculturizó con figuras mitológicas, guerreros galácticos, superhéroes y personajes jocosos.

Los participantes siempre hacen gala de resistencia física al portar sus trajes por más de ocho horas consecutivas hasta develar sus rostros; en algunos casos, no escatiman gastos para portar los diseños más espectaculares.
En simultáneo
Don Arnoldo también apuntó que las Fiestas Elenas se celebran desde 1913, por lo que van de la mano con el convite.
"Dichas festividades se realizaban en donde hoy se encuentra la terminal de buses, ya que en ese entonces existían grandes extensiones de terrenos baldíos", escribió.
Las delegaciones de cada uno de los municipios quichelenses elaboraban ranchos en donde vendían platillos típicos de cada lugar.

"También se esmeraban en presentar costumbres y bailes autóctonos de cada lugar, junto a la música folclórica a cargo de marimbas orquestas y de tecomates", relató el periodista.
Lo más vistoso para los niños era un zoológico con animales como culebras, monos saraguates y una gran diversidad de aves. Además, para entonces ya se elegía a la reina de las fiestas titulares.





