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La historia de la guatemalteca que murió junto a su hijo en Texas

  • Por Soy502
25 de junio de 2019, 19:06
Briseida Chicas fue reina de su aldea y soñaba con una vida mejor para sus dos hijos. El domingo fue encontrada muerta junto a su hijo de año y medio intentando cruzar el desierto de Texas. (Foto: Primera Línea)

Briseida Chicas fue reina de su aldea y soñaba con una vida mejor para sus dos hijos. El domingo fue encontrada muerta junto a su hijo de año y medio intentando cruzar el desierto de Texas. (Foto: Primera Línea)

Tristeza y desolación inundan la casa de la familia Chicas en la aldea Los Chiquirines en el municipio de La Blanca, San Marcos, al confirmarse el trágico fallecimiento de Briseida Chicas, su hijo de un año y medio, y dos menores más en el desierto de Texas, en un intento fallido por alcanzar el sueño americano.

La joven madre de 20 años y su hijo salieron a mediados de mayo con la intención de llegar a los Estados Unidos. Sin embargo al quedarse perdidos en el intenso calor del desierto no pudieron más y fueron encontrados muertos por la Patrulla Fronteriza. Junto al cuerpo de Briseida y su hijo Denilson, también fueron encontrados los cadáveres de Juana Anastacia Miranda Aguilar de tres años y otra menor de siete años.

La joven fue reina de la feria de su comunidad y soñaba con un mejor futuro para ella y su familia. Sus vecinos la recuerdan como una persona alegre, que le gustaba ayudar a lo demás, y que siempre participaba de las actividad de su aldea y del municipio.

 

 

Briseida Liseth Chicas Pérez tenía 20 años. Salió de su vivienda a mediados de mayo, acompañada de su esposo, Denilson Omar Recinos Orozco, y sus dos hijos, menores de edad. Denilson Omar y su hija de tres años fueron encontrados con vida por la Patrulla Fronteriza y llevados a un hospital donde se recuperan, Briseida y su hijo de año y medio no tuvieron la misma suerte.

En la aldea Los Chiquirines, hay luto. Una madre y su familia lloran a sus seres queridos y espera con ansias el poder recibir sus cuerpo, velarlos y poder darles cristiana sepultura.

*Con información de Hugo Barrios

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