Una insólita manifestación de 300 pastores y otros tantos corderos tuvo lugar en París, al pie de la Torre Eiffel, al grito de "la caza del lobo está abierta".
Ganaderos ovinos procedentes de varias regiones de Francia organizaron esta manifestación para reclamar autorizaciones para matar lobos.
Queremos "mostrar a los poderes públicos la absurdidad del lobo. Y ya que no logramos proteger nuestros rebaños, vamos a pedirle al gobierno que los guarde", declaró Serge Préveraud, presidente de la Federación Nacional Ovina (FNO).
El lobo, especie protegida, se reintrodujo en Francia procedente de Italia a través del macizo de Mercantour en 1992, y no cesa de extenderse. Su número (se estima en unos 300) aumenta entre 15 y 20% por año en un área que aumenta asimismo 25% anualmente.
Mientras los pastores manifestaban, al otro lado de la Torre Eiffel, unas 20 personas favorables a la protección de los lobos trataban de hacerse oír.



