Explora El Boquerón, Paraíso Escondido, un impresionante destino ecoturístico en la aldea Jordán, Santa Cruz Barillas. Este destino natural ofrece senderos, navegación en lancha, aguas cristalinas y paisajes únicos, impulsando el desarrollo sostenible en Huehuetenango.
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En medio de la riqueza natural de la Franja Transversal del Norte, en la aldea Jordán, al norte del municipio de Santa Cruz Barillas, se encuentra uno de los destinos turísticos comunitarios más llamativos de la región: El Boquerón, Paraíso Escondido, un lugar rodeado de naturaleza, aguas cristalinas y paisajes que cautivan a quienes lo visitan.
El sitio fue descubierto a finales de 1998 por un grupo de jóvenes de la comunidad que encontró el nacimiento de agua escondido entre una extensa área verde protegida por los pobladores.

Años después, gracias al esfuerzo comunitario, el espacio comenzó a acondicionarse para recibir visitantes y fue habilitado aproximadamente en 2016. Sin embargo, fue hasta 2019 cuando empezó a ganar mayor reconocimiento entre turistas locales y nacionales.
El Boquerón del Jordán, como también es conocido, ofrece distintas actividades recreativas y de convivencia familiar.

¿Qué hacer en El Boquerón?
Los visitantes pueden recorrer senderos naturales, navegar en lancha, acampar, disfrutar de áreas para preparar alimentos y refrescarse en las aguas frías del río Jordán y sus piscinas naturales.
Uno de los principales atractivos es precisamente el nacimiento del agua, que brota desde debajo de una enorme peña.
El nombre de "boquerón" surge porque el agua emerge únicamente por una pequeña abertura entre las rocas.
El río desaparece varios kilómetros arriba al introducirse bajo tierra y reaparece nuevamente en el área protegida de la comunidad.
Tras recorrer un largo trayecto subterráneo, el agua vuelve a salir completamente fría y cristalina, fenómeno que sorprende a quienes visitan el lugar.

Además de ser un atractivo natural, el proyecto representa un ejemplo de organización comunitaria. La administración del centro turístico está a cargo de las autoridades locales, incluyendo el alcalde auxiliar, el Cocode, grupos de vigilancia, salud y comités educativos de la aldea.
Los fondos también han servido para ejecutar proyectos comunitarios, entre ellos el mejoramiento de calles y carreteras. Incluso, las lanchas utilizadas para los recorridos turísticos fueron adquiridas con recursos generados por el mismo centro turístico.
Actualmente, El Boquerón recibe visitantes provenientes de municipios de Huehuetenango y de otras regiones cercanas como Ixcán, convirtiéndose en un motor económico para las familias de la comunidad.
Más allá de sus paisajes, El Boquerón, Paraíso Escondido, refleja cómo las comunidades organizadas pueden proteger sus recursos naturales, generar desarrollo local y abrir espacios turísticos sostenibles que fortalecen la economía y la identidad de sus territorios.




