Surtab es el nombre de la compañia haitiana que fabrica tabletas con el sistema operativo Android, esta empresa surgió tras el terremoto en Haití de 2010. La pareja danesa Folsgaard y Ulla Bak llegaron al país con la intención de crear un proyecto que ayudase a la reconstrucción e hiciera crecer la economía local y fuera sustentable a largo plazo.
La empresa se registro en febrero de 2013 con la inversión inicial de los Bak y sus socios, para noviembre de ese mismo año ya habia empezado la producción en masa de tabletas "made in Haití".

Los fabricantes aseguran que son comparables con la competencia, excepto que son mucho más baratas, actualmente ofrecen 3 modelos diferentes, todas fabricadas con componentes asiáticos, con pantallas de hasta 18 centímetros.
El modelo más simple cuenta con 512 megabytes de memoria RAM y conexión wifi , cuesta $100, mientras que el de superior de 2 Gb de memoria y con conexión 3G se vende por $285 más impuestos.
Actualmente producen 3 mil tabletas al mes, esperan multiplicar la producción en los proximos meses. La fabrica cuenta con 65 empleados, cada uno hace el proceso completo en una tableta y gana bonos si esta pasa los procesos de control de calidad.
Una peculiaridad de esta empresa es que la mayoría de empleados son mujeres, sólo cuenta con 3 hombres y según asegura Patrick Sagna, Director de desarollo de negocio es porque lo hacen mejor en los procesos de selección que los hombres.

Y centran el éxito de su empresa en la preparación de los trabajadores y los controles de calidad pues asegura que el que los clientes queden satisfechos hace que regresen por la calidad de los productos.
La demanda ha crecido poco a poco, uno de los pedidos que han recibido del exterior es del gobierno de Venezuelaque encargó 10 mil tabletas para entregárselas a estudiantes universitarios, aunque no se ha concretado la negociación.
Pese a que ya han hecho exportaciones, como un envío de 600 tabletas a un grupo de abogadoos en Kenia en 2013, no han podido enviar más aparatos al exterior porque la demanda interna ha crecido mucho y el nivel de producción no alcanza.
Aunque el sueño de las autoridades y muchos empresarios haitianos es que este pais se vuelva a convertir en lo que fue en las décadas de 1970 y 1980, cuando tenía una potente industria de montaje.
(Con información de BBC)





