02/03/2021

  • Guate

La crisis de los vendedores por el COVID-19 en Guatemala

  • Por Fredy Hernández
18 de abril de 2020, 08:04

Desde que el Gobierno de Guatemala adoptó medidas para evitar la propagación del coronavirus, las principales actividades económicas formales, informales y de la calle, han sufrido por la falta de personas que adquieran sus productos.

A un mes que se iniciaran las medidas de distanciamiento social y luego el toque de queda, las personas que salen a vender sus productos a las calles han visto cómo sus ventas han disminuido en gran medida.

Durante un recorrido por el Centro Histórico de la zona 1, Soy502 conversó con algunos vendedores que deben hacer mayores esfuerzos para llevar comida a sus hogares en menos tiempo, además del rechazo por el distanciamiento social.

Granizadas

Marcos Antonio López Gómez es un joven que durante estos meses, en años anteriores, solo tenía que acercarse a la Plaza de la Constitución y empezar a vender granizadas para calmar el calor de la temporada.

Sin embargo, desde que se impusieron las medidas para evitar la propagación del COVID-19, sus ventas han disminuido considerablemente y ahora tiene que caminar más para tratar de vender algo y poder llevar comida a su hogar.

El joven debe recorrer más calles, pero son pocas las personas que adquieren granizadas debido a la situación. (Foto: Wilder López/Soy502)
El joven debe recorrer más calles, pero son pocas las personas que adquieren granizadas debido a la situación. (Foto: Wilder López/Soy502)

“Yo, estando acá, ganaba bien. Pero ahorita está muy baja la venta y hay que llevar comida a la familia. Hay un poco de gente que tiene miedo de comprar, pero siempre tenemos clientes que nos buscan. Nosotros usamos mascarilla y guantes para preparar las granizadas”, explica el joven vendedor.

Asimismo, invitó a los guatemaltecos para que puedan apoyarlo a él y a todas las personas que salen a diario a vender sus productos.

Vendedora de dulces

Doña Josefa Agustín empuja su pequeña carreta con dulces, chicles, manías y otros productos que también le generaban algunas ganancias, pero ahora no le alcanza ni para llevar comida a su casa.

“Ya no se vende porque no hay quien compre, apenas logro vender unos Q20 o Q30, antes de esta situación llegaba a tener unos Q150, que tampoco es mucho pero ahora sentimos el impacto. Eso no alcanza para mucho, apenas para el pasaje para irme a casa, ya no alcanza ni para la comida”, cuenta la mujer que resalta que ya recibió el apoyo del gobierno, pero que no es suficiente para alimentar a su familia.

Son pocas las personas que recorren las calles del Centro Histórico y cuando se acerca la hora del toque de queda se reducen hasta que la ciudad se queda vacía. (Foto: Wilder López/Soy502)
Son pocas las personas que recorren las calles del Centro Histórico y cuando se acerca la hora del toque de queda se reducen hasta que la ciudad se queda vacía. (Foto: Wilder López/Soy502)

Mucho que vender, poco que ganar

Édgar Ixcoy es un vendedor de raquetas eléctricas que se las ingenia para recorrer la Sexta Avenida ofreciendo raquetas eléctricas para combatir los mosquitos. Vive con su mamá, su esposa y sus hijos en la zona 2.

“Ahora nos dicen vendedores callejeros, ya no entramos en el rango de vendedores informales, la situación nos ha venido a complicar bastante, pero Dios es muy grande y nunca nos desampara. Hemos bajado casi el 70% de las ventas, pero ahora nos toca salir más temprano con miedo, pero la fe es más grande. Queremos trabajar, pero también queremos que nos ayuden para salir de esta situación”, explicó Ixcoy.

La Plaza de la Constitución luce casi vacía a diario, solo las palomas le dan vida a la plaza. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)
La Plaza de la Constitución luce casi vacía a diario, solo las palomas le dan vida a la plaza. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

De tramitador a vendedor

Fredy es un hombre que acostumbrada a facilitar trámites en diversas instituciones, pero desde que están cerradas ha tenido que buscar otros mecanismos para ganar dinero y llevar comida a su casa.

“He tenido que hacer muchas cosas. Tenía algunas cajas de lapiceros que antes regalaba, pero ahora los he utilizado para salir a vender y ganar un poco de dinero. Sin embargo, sé que las medidas que tomó el gobierno han sido buenas, de lo contrario no sé cuántas personas podrían estar contagiadas y muriendo como en Ecuador. Solo nos toca esperar para que la situación mejore”, explicó.

La mayoría de las personas que llegan a la zona 1 lo hace para realizar pagos o hacer trámites bancarios. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)
La mayoría de las personas que llegan a la zona 1 lo hace para realizar pagos o hacer trámites bancarios. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

Limpiador de zapatos

Uvaldo Marroquín es un hombre que sale todos los días a ofrecer sus servicios para limpiar zapatos, pero la falta de clientela en las calles hace que ganar dinero y pagar la renta de su cuarto sea algo cada vez más complicado.

“A veces no he podido juntar todo el dinero para pagar el alquiler del cuarto. Muchas veces me he quedado con hambre con tal de tener donde dormir, pero sería bueno que nos apoyaran porque tenemos familia y nosotros tenemos que salir todos los días a tratar de ganarnos unos centavos”, resaltó.

 

 

Así como ellos, son varias las personas que a diario salen a las calles de la ciudad de Guatemala y todo el país para llevar un poco de comida y dinero para sus familias.

Ellos esperan que la situación mejore especialmente en la economía, pues las cuentas no esperan y deben pagar sus deudas a tiempo.

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