28/01/2021

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Covid-19: Redadas para desarticular fiestas en México

  • Por AFP
20 de diciembre de 2020, 06:12
Las autoridades realizan redadas desde hace meses, pero se han intensificado durante diciembre. (Foto: AFP)

Las autoridades realizan redadas desde hace meses, pero se han intensificado durante diciembre. (Foto: AFP)

"¿Sí sabes cómo está lo del coronavirus?", cuestiona una funcionaria a un hombre sin tapabocas, que celebraba una fiesta clandestina en un suburbio de ciudad de México, durante una noche de redadas ante el acelerado repunte del Covid-19.

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Molesto, el anfitrión guarda silencio, mientras los invitados abandonan la casa ante la mirada de una treintena de policías, militares, bomberos y personal civil.

El equipo liderado por José Isauro Bautista llegó a una vivienda de Ecatepec, en el estado de México, alertado por un mensaje en redes sociales que anunciaba un festejo con "sonideros", como se conoce a varios DJ callejeros muy populares en el país.

"Informes vía messenger o con tu sonidero favorito", promocionaba el cartel sobre la celebración en Ecatepec, uno de los municipios más golpeados por el Covid-19 con 1,567 muertos y 14,675 contagiados.

El Legislativo local exhortó a los ayuntamientos a multar a quienes realicen fiestas de más de 30 personas ante el aumento de las hospitalizaciones, lo que llevó a suspender el viernes actividades no esenciales en el estado de México y la capital.

Los operativos se intensificaron con motivo de la Navidad, si bien se realizan desde el inicio de la epidemia, cuenta Bautista, director de gobierno de Ecatepec.

Las personas acuden a fiestas clandestinas, pese a las redadas que se realizan constantemente. (Foto: AFP)
Las personas acuden a fiestas clandestinas, pese a las redadas que se realizan constantemente. (Foto: AFP)

La participación de policías y la Guardia Nacional no es casual, pues 90% de los habitantes del municipio lo consideran inseguro, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). 

"Hay gente ya bajo los influjos del alcohol y hemos sido agredidos verbal y físicamente", relató Bautista.

México, de 129 millones de habitantes, registraba hasta el 18 de diciembre, 117,249 defunciones y 1.3 millones de casos confirmados del nuevo coronavirus.

"Venimos con la Guardia"

Minutos antes de que las autoridades arribaran a la casa donde se celebraba la fiesta, la música fue apagada.

Pero las latas cerveza medio llenas que fueron tiradas a la calle y los murmullos al interior no dejaban dudas de que los asistentes seguían allí.

Diversos cuerpos de seguridad participan en estos operativos de protección civil. (Foto: AFP)
Diversos cuerpos de seguridad participan en estos operativos de protección civil. (Foto: AFP)

Es la tercera vez que estos cazainfractores acuden al mismo domicilio para disolver reuniones, a sabiendas de que hay gente que alerta a los participantes.

"¡Buenas noches, necesitamos que se retiren!", decía un funcionario, quien al no recibir respuesta añadió: "¡Señores, venimos con la Guardia Nacional!".

Tras varios minutos finalmente abre el anfitrión, exigiendo que ni las autoridades ni la Prensa tomen fotografías del operativo. "Sí, ya se salen, pero ¿dónde está el papel que dice que pueden tomar fotos?", reclama.

Entonces comenzaron a salir unas 20 personas sin cubrebocas para agruparse a unos metros de las autoridades.

"¿Tienes personas de la tercera edad, verdad? ¿Sí sabes cómo está lo del coronavirus?", cuestiona la funcionaria. Sus preguntas enmudecen al organizador.

Algunas personas no utilizan la mascarilla cuando son encontrados en estas fiestas privadas. (Foto: AFP)
Algunas personas no utilizan la mascarilla cuando son encontrados en estas fiestas privadas. (Foto: AFP)

Se resisten

Antes de llegar a la fiesta clandestina, el equipo de Bautista clausuró un salón de billar y una taquería que violaba las restricciones a la venta de licor y donde, además, se celebraba otra reunión.

En el billar, algunos clientes ebrios expresaron su descontento, en tanto el encargado averiguaba por teléfono qué hacer.

"Deberían agarrar a los rateros", dijo una mujer sin mascarilla, debajo de un letrero que reza: "Dios bendiga a este negocio y a todos sus clientes".

Otro maldecía al gobierno regional con palabrotas, mientras guardaba su taco para jugar billar. 

Junto a este local funciona una venta callejera de artículos navideños, a cuyos asistentes se les pidió usar tapabocas. Pero una tienda vecina tuvo menos suerte y fue clausurada por vender cerveza.

"Hemos encontrado de todo, gente que dice 'es que se me hizo fácil' (no creyó que fuera riesgoso), pero también gente que nos dice 'es mi propiedad y puedo hacer lo que quiera'. Tratamos de fortalecer el diálogo", explica Bautista.

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