El Chessboxing (o ajedrez-boxeo) es un deporte que combina ambas modalidades. Su origen se estima en 1978, cuando el boxeador amateur James Robinson, aficionado también al deporte del tablero, formó un club de Chessboxing en Londres. Al año siguiente, esa disciplina apareció en la película china de kung-fu “El misterio del Chessboxing“. El club cerró sin fama ni gloria y la idea quedó en saco roto. La película… no llegó a Hollywood.
En 1992, el dibujante de cómics serbio Enki Bilal, quién sabe si por propia inspiración o basándose en las ideas antecesoras, plasmó el concepto en el cómic “Frío ecuador”. Mucha gente considera a Bilal como el padre de la idea.
Pero si existe un gran precursor, este es el artista holandés de performances Iepe Rubingh, aficionado a ambos deportes, quien en 2003 decidió crear el primer Campeonato mundial de chessboxing. Rubingh resultó campeón de la primera edición y actualmente es el presidente de la Organización Mundial de Ajedrez Boxeo (WCBO).
A partir de ese primer mundial, este deporte híbrido ganó adeptos y hoy en día se estima que lo practican más de 150 mil personas (según la propia WCBO), sobre todo en Gran Bretaña, Rusia, Alemania, Inglaterra y Estados Unidos. Películas, cómics y artistas de performances. Es por tanto innegable que sus orígenes tienen elementos como para considerarlo un deporte estrambótico.
* Con información de Am14.net




