Nacido en Jalapa, José María Bonilla Ruano se convirtió en figura clave de la educación y la cultura en Guatemala, dejando un legado pedagógico y lingüístico que sigue influyendo en generaciones y fortaleciendo la identidad nacional.
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El 21 de enero de 1889, en Jalapa, nació José María Bonilla Ruano, una de las figuras más relevantes de la historia intelectual y educativa de Guatemala. Su aporte al ámbito pedagógico, literario y lingüístico marcó de manera profunda varias generaciones, dejando un legado que aún sigue presente en el sistema educativo y en la identidad cultural del país.
Hijo de Adelaida Ruano Marroquín y José María Bonilla Carrillo, José María realizó sus primeros estudios en su natal Jalapa, destacándose desde temprana edad por su disciplina académica y vocación docente.

Antes de cumplir los diecisiete años obtuvo el título de Profesor Normalista en la Escuela Normal Central de Profesores, y posteriormente se graduó como Bachiller en Ciencias y Letras en el Instituto Nacional Central para Varones (INVO).
De forma paralela a su formación, asumió responsabilidades educativas, entre ellas la dirección de la escuela preparatoria anexa al Instituto Nacional Central, así como la cátedra de diversas materias en el nivel secundario.
Dentro del ramo de Educación Pública, ocupó cargos de alto nivel, incluyendo jefe de Educación Normal, Secundaria y Especial. Asimismo, fue catedrático universitario en cursos de verano y miembro activo de juntas departamentales y consejos consultivos, influyendo directamente en la orientación académica del país durante buena parte del siglo XX.

Reconocimiento
El reconocimiento internacional a su obra llegó el 24 de octubre de 1930, cuando la Real Academia de Madrid, España, le otorgó el diploma de Correspondiente Extranjero en Guatemala.
Más adelante, por votación unánime de la Academia Guatemalteca de la Lengua, fue designado Censor, reflejo del respeto que su trayectoria generó entre los círculos académicos.

Entre sus obras más influyentes destaca el Curso Didáctico y Razonado de Gramática Castellana, publicado en 1923 y adoptado como texto oficial en establecimientos de educación secundaria. Esta obra fue considerada por la prensa de la época como una de las más completas en su género dentro del país, consolidando su autoridad como gramático y filólogo.
Uno de sus aportes más trascendentales a la identidad nacional fue la modificación de la letra del Himno Nacional de Guatemala en 1934. En su obra Anotaciones crítico-didácticas, escrita en parte en Bruselas, Bélgica, Bonilla expuso los fundamentos de las reformas al poema de José Joaquín Palma, las cuales fueron oficialmente adoptadas por acuerdo gubernativo.

Producción literaria
- Mosaico de Voces y Locuciones Viciosas
- La Feria de Jocotenango
- Humo y Humoradas
- Snobismo y psitacismo
Estas obras recibieron elogios de destacados intelectuales de América Latina y que evidencian su dominio del lenguaje, su sentido crítico y su refinado humor.
José María Bonilla Ruano falleció el 19 de junio de 1957, a los 68 años. Sin embargo, su pensamiento, su defensa del idioma y su compromiso con la educación continúan vigentes, especialmente en Jalapa, su tierra natal, donde es recordado como uno de sus hijos más ilustres.




