A casi dos meses de sufrir una puñalada en el abdomen, en un confuso incidente en Seattle, el futbolista guatemalteco, Marco Pablo Pappa, habló para el Denver Post y dijo que Dios le dio una segunda oportunidad y que ese incidente lo hizo más fuerte.
El mediocampista debió pasar por el quirófano debido al tamaño de la herida, pero afortunadamente hoy está bien y se enfoca en la pretemporada con su nuevo club, el Colorado Rapids. Aunque aún no ha podido trabajar al ritmo del grupo, ya se entrena con normalidad.
“Me siento muy afortunado por tener una segunda oportunidad. Dios me dio la posibilidad de hacer lo que más amo”, aseguró.
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Sobre los temores y todo lo que pasó por su mente al someterse a la operación, Pappa fue contundente: “Para cualquier jugador esos pensamientos siempre vienen a la mente, incluso cuando tienes una pequeña lesión, pero ahora eso está en el pasado, y yo estoy bien y más fuerte”.
A pesar de que los investigadores encontraron un cuchillo y manchas de sangre en el apartamento y en el baño, el guatemalteco optó por no presentar cargos y todo apunta a que la policía archivará el caso.
“Las redes sociales pueden ser muy duras en ocasiones... Somos humanos, cometemos errores y al final del día, todo depende de cómo respondas”, explicó Pappa.




