Las ovejas de la abuela de Arthur Jones, quien nació en Inglaterra con parálisis cerebral, ayudaron a que caminara por primera vez, según informa el sitio ruso RT en Español.
El niño, a quien los médicos le pronosticaban que empezaría a caminar hasta los 4 años de edad, logró sus primeros pasos a los dos años, gracias a su amistad con las ovejas.
Gracias a su relación con el cordero que le regaló su abuela cuando Arthur recién había nacido, también ha enriquecido sus capacidades anímicas y su sociabilidad.
Históricamente las relaciones con perros y caballos han sido beneficiosas para el desarrollo de los niños con capacidades distintas, gracias a la actitud afectiva hacia las personas.