Padres, amigos, emisarios de Nantes y Bordeaux y vecinos de Progreso, el pueblo que vio crecer a Emiliano Sala, llegaron para despedirse del futbolista, fallecido cuando se preparaba para cumplir su sueño de jugar en la Premier League.
En el gimnasio del club de San Martín de Progreso, su primer club, donde jugó durante 10 años, se improvisó una capilla ardiente, en plena llanura de la pampa húmeda, entre cultivos de soja y vacas lecheras.
El ataúd ha sido cubierto de flores y una bandera roja y negra, los colores de San Martín. Detrás del féretro, fue colocado un gran póster del jugador con la camiseta del FC Nantes, con la leyenda "Tu herencia será eterna".
Los clubes de la región y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) han enviado coronas. Cada familiar cae en los brazos de otro, desconsolados, mientras sus ojos enrojecen y se llenan de lágrimas.

Desde que el pequeño avión privado que transportaba al jugador, de 28 años, entre Nantes y Cardiff desapareció el 21 de enero, el pueblo anda cabizbajo. A la gente se le ha borrado la sonrisa.
El cuerpo fue extraído de la avioneta en el fondo del mar del canal de la Mancha, fue identificado y repatriado a Argentina el viernes. Los restos del piloto aún no han sido encontrados.
"Es difícil ver su ataúd", dijo el alcalde de Progreso, Julio Muller, conmovido en la puerta del sitio donde se veló a Emiliano.
"Él representó mucho para nosotros, era un chico impecable. Aquí nos encanta el fútbol y fue el único que pudo convertirse en un jugador profesional, y en Europa, por lo que fue admirado por todos", relata Muller.
El tributo termina con una misa, ofrecida por el cura de una parroquia vecina. Entonces el cuerpo será incinerado. "Contra el consejo del padre, y tal vez incluso de Emi", dice un miembro del club.
En ce jour si douloureux, nous pensons fort à toi, Emiliano pic.twitter.com/HBWL62qWeS
— FC Nantes (@FCNantes) 16 de febrero de 2019
- TE PUEDE INTERESAR:




