Disfruta de exclusivos bungalows, tours de cacao, pesca deportiva en una laguna natural y piscinas en el km 146 de la ruta CA-2, San Antonio Suchitepéquez.
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En las llanuras fértiles de la costa sur de Guatemala, en San Antonio Suchitepéquez, Suchitepéquez, se encuentra un destino que logra fusionar la productividad agrícola con el confort del descanso moderno.
Villa Amanda, situada estratégicamente en el km 146 de la ruta CA-2, se ha erigido como un baluarte del agroturismo en la región, ofreciendo a los visitantes una experiencia de inmersión total en el mundo del cacao.

El concepto de este complejo trasciende el simple ocio, ya que al cruzar sus puertas, el viajero se encuentra rodeado de una vasta extensión de plantaciones de cacao y árboles frutales que no solo decoran el paisaje, sino que cuentan la historia comercial y cultural de la zona.
Los recorridos por sus senderos permiten conocer de cerca el proceso de cultivo de este grano, convirtiendo la visita en una lección viva de agricultura que deleita tanto a adultos como a niños por su valor educativo y sensorial.

Para quienes buscan aliviar el característico calor, el complejo ofrece instalaciones diseñadas para el máximo disfrute acuático, debido a su piscina principal, la cual es el punto de reunión familiar por excelencia, pero es su laguna natural la que verdaderamente cautiva.
En ella, los visitantes pueden navegar en canoas o kayaks, disfrutando de la serenidad del agua y observando la fauna local. Además, los entusiastas de la pesca deportiva encuentran aquí un rincón de paz para practicar su afición en un entorno controlado y seguro, con la posibilidad de llevar su captura a casa.

La experiencia de descanso alcanza su máximo nivel con la oferta de hospedaje, destacando especialmente sus bungalows. Estas unidades combinan un amplio espacio con una decoración que equilibra lo rústico y lo moderno, ofreciendo vistas privilegiadas a los jardines o a la piscina.
La tarifa de los bungalows se adapta a las necesidades de cada grupo, desde Q425 para una persona y Q680 para dos, hasta opciones para grupos grandes que van desde Q1,136 para cuatro personas, alcanzando los Q1,988 para una capacidad máxima de siete huéspedes.

Elegir un bungalow no solo garantiza comodidad, sino una serie de beneficios exclusivos diseñados para una estancia relajante. Cada reserva incluye desayunos para todos los huéspedes, permitiendo iniciar el día con la mejor energía.
Las unidades están equipadas con aire acondicionado, balcón privado y ducha con agua caliente y fría.
Asimismo, quienes se hospedan en esta modalidad tienen acceso a una piscina exclusiva para huéspedes, brindando un ambiente de mayor privacidad y tranquilidad lejos de las áreas comunes.

La oferta se complementa con una propuesta gastronómica sólida en su restaurante El Conacaste, donde se sirven platillos que resaltan los sabores de la región.
Villa Amanda no es solo un destino de paso, es un recordatorio de que la riqueza de Guatemala reside en su tierra y en la capacidad de transformar esa fertilidad en un oasis de bienestar para el turismo nacional e internacional.




