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La familia colombiana que traicionó a "El Chapo” Guzmán

  • Por Soy502
17 de marzo de 2019, 09:03
La familia colombiana reveló datos de las operaciones de Joaquín Guzmán al frente del Cartel de Sinaloa. (Foto: AFP)

La familia colombiana reveló datos de las operaciones de Joaquín Guzmán al frente del Cartel de Sinaloa. (Foto: AFP)

Con una familia narcotraficante al servicio de los grandes carteles colombianos, no era difícil que Alex Cifuentes Villa ingresara al negocio. Lo hizo a los 10 años y se consolidó cuando se convirtió en "la mano derecha y la mano izquierda" de Joaquín "El Chapo" Guzmán, con quien compartió hasta residencia en Sinaloa.

Nadie imaginó que terminaría siendo uno de los testigos en el juicio que se realizó en contra del capo mexicano en Nueva York. Fue ahí que Cifuentes reveló lo sanguinaria que fue su familia, en la que hasta intentaban matarse entre sí.

Hildebrando Alexander Cifuentes Villa creció en Medellín, en las décadas de los 80 y 90. Aprendiendo el oficio de su madre, su padre y sus hermanos, se inició en el narcotráfico a los 10 años, empacando artículos de contrabando y cocaína que vendía su familia.

A los 15 años ya traficaba él mismo. Su familia estuvo vinculada con todos los grandes carteles del país: el de Medellín, el de Cali y el de Norte del Valle.

Su hermano Francisco fue piloto y socio jefe de Pablo Escobar en el Cartel de Medellín. Por su parte, otros dos hermanos, Fernando y Jorge Milton, trabajaron para el Cartel de Cali, primero, y después para el Cartel Norte del Valle.

De hecho, el líder de este último, Wilber Varela, alias “Jabón”, encomendó a Fernando asesinar a su socio Efraín Hernández, alias “Don Efra”, y luego lo mató para borrar evidencias.

Mientras, Francisco hizo alianzas con los hermanos Castaño, fundadores de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y fue asesinado en 2007 por el paramilitar Diego Fernando Murillo, alias “Don Berna”, cabecilla de uno de los bloques de las AUC, por aparentes discrepancias en el negocio de la droga.

Los demás, Jorge Milton, Dolly y Lucía Inés se conectaron el Cartel de Sinaloa, de México, al mando del “ChapoGuzmán.

La familia, entonces, montó un grupo de empresas por medio de testaferros para lavar dinero del cartel mexicano. Álex conoció a Joaquín cuando negoció un cargamento de cinco toneladas de cocaína que serían transportados en un barco atunero, en 2002. La amistad se fortaleció con los años. En 2007 ya lo visitaba con regularidad en las fincas escondidas en las montañas de Sinaloa.

Pronto, Álex Cifuentes Villa comenzó a traficar para el “Chapo” cocaína desde Colombia, Bolivia, Ecuador y Panamá, y heroína y metanfetamina en Nueva York. Además, lo ayudó a instalar el sistema de comunicaciones encriptadas contactándolo con el ingeniero colombiano Cristian Rodríguez y hasta le servía de intérprete en reuniones con extranjeros. Incluso, se relacionó con la policía mexicana para permitir el contrabando procedente de Argentina.

El mismo Cifuentes se describió como "la mano derecha y la mano izquierda" de Guzmán. Pues además de comprar, transportar y distribuir la droga en Estados Unidos, compraba las armas y las propiedades en países de Centroamérica para el cartel. Álex se convirtió en su asistente personal.

Todo acabó en noviembre de 2013, cuando Álex Cifuentes Villa fue arrestado en una finca en Culiacán, México, y deportado a Colombia a solicitud del gobierno del expresidente Juan Manuel Santos, quien a su vez lo extraditó a Estados Unidos, donde estaba acusado de enviar varios cargamentos de droga entre 2008 y 2014.

Aunque en principio se negó a cooperar en el juicio del “Chapo”, su hermano Jorge Milton lo convenció de hacerlo para rebajar su pena.

Relataron medios estadounidenses que la primera vez que Álex Cifuentes Villa llegó a la sala de la Corte Federal del Distrito de Brooklyn, saludó con una sonrisa al “Chapo”, sentado en el banquillo donde fue condenado a cadena perpetua por traficar más de 155 toneladas de cocaína a Estados Unidos en 25 años. Él le devolvió el saludo con la misma familiaridad. El narcotraficante colombiano siempre se refirió al mexicano con respeto como "el señor Guzmán".

Durante los cuatro días de declaraciones, el abogado Jeffrey Lichtman, la defensa del “Chapo”, intentó cuestionar la información de Álex queriendo despertar duda en el jurado sobre su honestidad, al evidenciar lo disfuncional de su familia Cifuentes Villa, capaz de hacer cualquier cosa para obtener beneficios. Entonces, salieron a la luz los secretos del clan de narcos colombianos.

En 2008, Álex pagó más de mil dólares a su sobrino Jaime Roll, hijo de su hermana Lucía Inés, para que asesinara a Juan Zapata, alias "Juan Bonito", esposo de una sobrina, porque creían que les había robado dinero. El "Chapo" puso 50 mil dólares por esa ejecución.

Pero luego, decidió también matar a Jaime porque robó cocaína y trató de secuestrar a su abuela, la mamá de Cifuentes. No obstante, ninguno de los dos homicidios se consumó, dijo.

Jorge Milton, el hermano de Álex, también testificó contra Guzmán. En sus declaraciones afirmó que las FARC fueron proveedores del Cartel de Sinaloa, importando droga desde Putumayo, un departamento fronterizo del cual tenían total control.

Era la única forma de conseguir la cocaína, y lo hizo pese a odiar al grupo insurgente porque años atrás había intentado asesinar a su madre y secuestrar a su padre.

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*Con información de Infobae.

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