El jugador guatemalteco Marco Pablo Pappa hace revelaciones de un tema que para él es difícil de abordar. En una entrevista publicada por el diario Marca habla de la temporada que vivió recientemente en Estados Unidos, así como su paso por Holanda, donde no brilló como esperaba.
"Cualquiera puede ser víctima del fútbol", reconoce el jugador, recordando sus años en Holanda. "Lo que yo vivÍ allí (cuando estuvo en el SC Heerenven) fue un infierno", afirma con una mirada que desprende honestidad.
Pappa reconoció ser mejor futbolista que hace tres años, puesto que ha sido capaz de aprender de los malos momentos vividos y hoy aprovecha las nuevas oportunidades que se le presentan, pero sigue sin comprender lo que le sucedió en Europa.
Marco Pappa: "Van Basten no me enseñó nada": Viendo la temporada que el guatemalteco Marco Pappa en el año 201... http://t.co/q3X66PTYU2
"No lo entiendo, me hicieron un contrato de cuatro años, la afición me recibió con mucho cariño. Estoy casi seguro de que Van Basten quería a otros jugadores mientras que el presidente y el director deportivo me querían a mí. El primer día que me crucé con él, fui a saludarle y ni me reconoció".
"Fue un retroceso en mi carrera, jugué solo tres partidos como titular, no terminé ninguno de ellos, en ocasiones ni me convocaban, me mandaban a entrenar con los chicos de 16 o 17 años, o peor aún me convocaban, viajaba lejos para no jugar y al día siguiente con el filial. No aprendí nada".

Reconoce que el entrenador era buena persona y que lo trató con cariño, pero que nunca le dio una oportunidad: "Yo fui allí a jugar al fútbol, a crecer como futbolista. Él me preguntaba por mi familia y mi país, pero lo que yo quería era que me hablara de fútbol".
A pesar de que fue pretendido por varios equipos europeos, después de dos años y medio sin jugar, el mediocampista decidió no arriesgarse.

"Yo soy feliz con el balón entre los pies, lo que quería era jugar". A sus 27 años asegura que no le cierra las puertas a Europa, pero hoy en día las cosas las haría de forma diferente.
El 2014 ha sido su año. Con Seattle ha recuperado su juego, su autoestima y se ha reencontrado con el mejor Marco Pappa. A nivel personal recibió el premio al Mejor Jugador de la MLS que otorgan los Premios Univisión del Deporte y el premio Latino del Año, con la votación más alta de la historia del galardón y convirtiéndose en el primer guatemalteco premiado.

"Mis compañeros de Holanda me escribieron para felicitarme, estaban orgullosos de mí. No me lo tomé como una revancha, pero me ha ayudado en mi autoestima y en la certeza de que estoy en el buen camino, luchando por mis retos y metas".




