Jada Pinkett reveló que pensó en suicidarse tras vivir varios episodios de violencia, abuso y adicciones desde cerca.
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Jada Pinkett sigue siendo expuesta tras el incidente que protagonizó Will Smith, su esposo, en los Premios Oscar 2022.
Aunque la única intensión de Smith fue defenderla de la burla que le hizo el también actor, Chris Rock, la acción fue muy criticada.
Además, esta trajo consecuencias severas en la vida personal y profesional de Will. Ante esto, un sinfín de información ha salido a relucir, sin embargo, Jada no se ha quedado fuera de las críticas, sobre todo porque recientemente reprobó la bofetada que le dio su famoso esposo a Rock.

Traiciones
Tanto así, que la prensa internacional ha saco a relucir pasadas confesiones y entrevistas de Jada, en donde dejó al descubierto varios episodios de su vida que estuvieron llenos de adiciones.
Uno de los más recordados, ha sido el de Jada pidiéndole disculpas durante una entrevista, a la primera esposa de Will por haber tenido intimidad con él, antes de que este se divorciara.
Pero, otro de los más comentados y controversiales fue cuando la pareja mediática discutió sobre el "affaire" que tuvo Jada con August Alsina, un rapero de 21 años.
Desde entonces, la pareja ha estado envuelta en un varios escándalos.

Entre adicciones
Cabe destacar que esos no han sido los más oscuros secretos de la actriz, pues, como ella lo ha dado a conocer en su momento, también vivió de cerca violencia intrafamiliar.
De acuerdo con lo comentado por Jada, su madre sufrió abuso sexual y violencia por parte de su padre, una situación que ella comprendía desde pequeña, pero que también la afecto.
“Creo que no me enteré de que mi madre era adicta hasta mi adolescencia... Me daba cuenta que estaba drogada cuando no podía llegar a tiempo para recogerme de la escuela o se quedaba dormida en medio de algo”, dijo la actriz.
“Sabía que mi madre y mi padre tenían una relación muy violenta desde el principio. Ella tiene un par de cicatrices en el cuerpo que, cuando era niña, tenía curiosidad”, manifestó.
Además, la artista de 50 años, también ha estado expuesta a varias adiciones al alcohol, pornografía y sexo.
“Mis tipos de adicciones saltan de un lado al otro. Cuando era más joven creía que tenía algún tipo de adicción al sexo y que todo podía arreglarse con es...Para mí, beber vino tinto era como beberme un vaso de agua. Bebí mucho en la secundaria, y luego pasé a mezclarlo todo: éxtasis, alcohol, marihuana...me lo estaba pasando muy bien”, confesó frente a su madre e hija en un programa.
Luego de varios momentos tormentosos, llenos de crisis y abusos, Jada confesó que cuando tenía 20 años pensó en suicidarse. "Llegué a Los Ángeles y obtuve éxito y me di cuenta de que esa no era la respuesta. En realidad, empeoró las cosas", relató.
Boda obligada con Will
Otra de las revelaciones que impactó fue cuando dijo que no quería casarse con Will, y que prácticamente fue obligada a hacerlo.
La actriz de "Matrix", admitió haber "llorado por el maldito pasillo" antes de atar el compromiso con la estrella de "Fresh Prince of Bel-Air" en la víspera de Año Nuevo en 1997.
“Estaba bajo tanta presión, ya sabes, siendo una actriz joven, siendo joven, y estaba como embarazada y no sabía qué hacer”, declaró Pinkett Smith, de 50 años, en un fragmento recién extraído de su serie de Facebook “Red Table Talk”.
En el clip de 2018, Pinkett Smith recuerda con franqueza a su madre, Adrienne Banfield-Norris, también conocida como "Gammy", de 68 años, obligándola a ella y a Smith a casarse después de quedar embarazada de su primer hijo juntos, Jaden, ahora de 23 años.

La tormentosa boda
“Realmente no quería casarme”, reiteró Pinkett Smith mientras estaba sentada alrededor de la mesa circular con su madre, Smith, de 53 años, y su hija Willow, de 21.
“Era casi como si Gammy dijera: ‘Tienes que casarte, así que hablemos de la boda’”, dijo Pinkett Smith.
Jada y Will se casaron en el Cloisters Castle de estilo gótico en un suburbio de su ciudad natal, Baltimore, Maryland. Y, a pesar de su lugar pintoresco, Pinkett Smith y su madre reconocieron que fue menos que estelar.
“La boda fue horrible”, reconoció Banfield-Norris. "Fue un desastre. Jada estaba enferma, era muy desagradable… No cooperó con nada”.
Por el contrario, Will estaba realmente emocionado el día de su boda.
*Con información de Infobae.




