Una inmigrante de 102 años de origen mexicano residente en el área metropolitana de Los Ángeles votó por primera vez en su vida en unas elecciones en Estados Unidos, y lo hizo a ritmo de mariachis.
"Me siento muy orgullosa de poder votar, es algo muy importante, así podemos cambiar las cosas, todos los que pueden votar deberían hacerlo", dijo a Efe Guadalupe Portillo, oriunda de Jalisco, México.
"Lupita", como es conocida la anciana, aseguró que espera votar varias veces más: "Lo único que me duele es la rodilla y de eso nadie se muere, así que voy a votar muchas veces más".

Portillo se convirtió en el rostro de una campaña que busca cambiar los pronósticos sobre la baja participación de la comunidad latina en unas elecciones que no han despertado gran interés en California.
"No podemos pensar que porque no elegimos presidente o senadores no es importante, todas las elecciones por pequeñas que sean son trascendentales", advirtió Angélica Salas, directora de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA).




