Guatemala se consolida en el mapa del "turismo de especialidad" tras integrarse a la Red Mundial de Destinos Turísticos del Cacao. Liderada por Alta Verapaz, Petén e Izabal, la nueva Ruta del Cacao no solo ofrece una experiencia sensorial única que une la herencia maya con el sabor de exportación, sino que también impulsa el desarrollo económico de cientos de familias rurales.
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Guatemala ha dado un paso firme en la diversificación de su oferta turística al posicionar el cacao no solo como un producto agrícola de exportación, sino como una experiencia sensorial y cultural que atrae a viajeros del mundo.
La región norte, específicamente los departamentos de Alta Verapaz, Petén e Izabal, se han consolidado como el epicentro de esta "Ruta del Cacao", integrando la sabiduría ancestral maya con el desarrollo económico sostenible.

Destino de clase mundial
El Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat) resaltó la importancia de este segmento al anunciar la integración de Guatemala en la Red Mundial de Destinos Turísticos del Cacao en 2024, un proyecto internacional que impulsa experiencias desde la siembra hasta la transformación del cacao y su cultura.
Esta iniciativa busca posicionar al país como un referente internacional, compitiendo con mercados de alto valor gracias a la calidad del "cacao fino de aroma" que se produce en la Franja Transversal del Norte.
El corazón del cacao
Alta Verapaz continúa siendo el principal centro de producción dentro de las áreas tradicionales del cacao en el país.

De acuerdo con informes agropecuarios del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), este departamento concentra más de 1,770 hectáreas de cacao, lo que representa más del 50 por ciento del área total cultivada en el país, seguido por Petén e Izabal en proporciones menores respecto al total nacional.
Proyectos productivos en Alta Verapaz, como los desarrollados en Cobán, han recibido inversiones en infraestructura para postcosecha, fermentación y secado que benefician a 85 productores y más de 400 familias asociadas, fortaleciendo tanto la calidad del grano como las oportunidades económicas locales.

En Alta Verapaz, iniciativas como las de Santa Catalina La Tinta han dotado de nuevos medios para mejorar el procesamiento del cacao y apoyar a 75 familias directamente y más de 800 de forma indirecta en la cadena productiva.
Por su parte, en Petén, el cultivo nativo se desarrolla en aproximadamente 380 hectáreas, generando una producción anual que supera 1,800 quintales de cacao, con gran participación de municipios como San Luis, Poptún, Dolores y Sayaxché.
https://www.youtube.com/watch?v=dEvf1aKomME
El MAGA también produce unas 30 mil plantas de cacao al año en viveros locales para distribuir entre productores y fortalecer la siembra en campo.
Impacto económico y social
El fortalecimiento de la Ruta del Cacao es vital para los pequeños productores rurales. En Alta Verapaz y Petén, los proyectos agrícolas han tenido un efecto significativo en la calidad de vida de familias rurales que dependen de este cultivo, generando actividades económicas vinculadas al turismo, producción, transformación artesanal y comercio local.
https://www.youtube.com/watch?v=ImkqmdcseiU
El cacao chapín ha sido reconocido en certámenes internacionales como el International Cocoa Awards, lo que ha despertado un interés particular en el llamado "turismo de especialidad" y pone al país en la mira de mercados exigentes.

Tómalo en cuenta
Para quienes deseen realizar esta ruta, el Inguat recomienda visitar los centros de información turística en Cobán y Puerto Barrios para conocer los operadores locales certificados.
La ruta no solo incluye el aprendizaje sobre el chocolate, sino que se complementa con atractivos naturales como las cuevas de Candelaria y el Castillo de San Felipe, en Izabal.





