Este paraíso es ideal para surf en Guatemala, ofreciendo olas perfectas para principiantes y expertos. Fusiona la esencia de un pueblo de pescadores con un enfoque en turismo sostenible, atrayendo a nómadas digitales y amantes de la aventura y naturaleza
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En la costa de Sipacate, Escuintla, existe un lugar donde las calles de arena y el ritmo del oleaje marcan el reloj.
El Paredón Buena Vista ha dejado de ser un secreto de mochileros para convertirse en un ecosistema vibrante que mezcla la rústica vida de playa con una oferta de servicios que no deja de crecer.
A diferencia de otros destinos costeros más tradicionales o industriales, este lugar mantiene una estética de "pueblo de pescadores" fusionada con una vibrante cultura de surf y un enfoque creciente en el turismo sostenible, además de nómada digital.

¿Qué puedes encontrar en este sitio?
Si algo define a El Paredón es su oleaje. Es considerado uno de los mejores sitios para aprender a surfear debido a la consistencia de sus olas durante todo el año.
Casi todos los hoteles ofrecen instructores certificados y alquiler de tablas. Asimismo, las olas son ideales tanto para principiantes como para surfistas avanzados que buscan "tubos" más adentro.
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Aunque no todo es adrenalina, ya que el entorno natural es espectacular y ofrece experiencias únicas de contacto con la fauna local, como la liberación de tortugas al amanecer entre septiembre y diciembre, actividad que es organizada por conservacionistas para asegurar que estas lleguen al mar.
También puedes tomar un tour de lancha o kayak por los canales de manglares para observar aves migratorias y, con suerte, tortugas alimentándose en la Poza del Nance. Los atardeceres en la playa no se quedan atrás; la arena negra volcánica crea un espejo natural en esas horas.

¿Qué encontrarás?
Este lugar se encuentra a 2 horas y media o 3 desde La Antigua Guatemala, o bien, desde la capital. El clima es cálido y tropical, con una brisa marina fresca por las tardes. También si no cuentas con mucho presupuesto, hay opciones de hostales con cuotas desde Q150 por noche.
Aunque hay de todo tipo de sitios para descansar, por ejemplo, puedes encontrar Cabañas La Parcelita, un refugio para la paz y silencio absoluto debido a que no está en el centro del municipio; también el Hotel Luna de Bali con sus habitaciones tipo esfera. Uno de sus atractivos es que se encuentra a pocos pasos del mar.

Antes de llegar al centro o durante los recorridos que decidas realizar, dos de los puntos claves son Playa 14, un taproom o jardín que ofrece bebidas artesanales, con o sin alcohol, así como Las Palmeras, mini centro que ofrece snacks y artículos básicos.

Si deseas adentrarte en la gastronomía y vida social, puedes acudir al Restaurante Celimar, Comedor La Cabañita o a Mancora Cocina Peruana, esta última a precios accesibles; también a La Casita de Playa, Rosa de Jamaica o Cocorí, en los cuales por la noche podrás bailar.




