La operación internacional de búsqueda del avión de Malaysia Airlines, desaparecido con 239 personas el 8 de marzo, se reforzó el domingo y son ya 25 los países que la integran, mientras cobra fuerza la hipótesis de un secuestro.
El ministro de Defensa y titular interino de Transportes de Malasia, Hishamudin Husein, insistió en rueda de prensa en Penang que para ellos las causas principales siguen siendo el secuestro, terrorismo y problemas sicológicos o personales de alguien en el interior del avión.
El ministro confirmó que el piloto y copiloto del avión, ambos malasios, no pidieron ir juntos en ese vuelo.
Agentes de la policía acudieron a los domicilios de ambos para hablar con sus familiares y recabar datos.
Los servicios de inteligencia estadounidenses apuntan que ambos son de algún modo responsables de la desaparición del Boeing 777-200, de acuerdo con la cadena CNN.
Ha despertado interés especial el mensaje que el piloto, el capitán Zaharie Ahmad Shah, de 53 años, colgó en un foro cibernético alemán en el que anunció la creación de un simulador de vuelo.
"Hace un mes terminé el montaje de FSX y FS9 con 6 monitores" dice la nota firmada por Capt. Zaharie Ahmad Shah, Boeing 777 de Malaysia Airlines en noviembre de 2012.
Pilotos serían los responsables
Los servicios de inteligencia de Estados Unidos se enfocan en el papel del piloto y el copiloto, dijo este domingo el presidente de la comisión de Seguridad Interior de la Cámara de representantes estadounidense, Michael McCaul.
El legislador indicó que hasta el momento no es seguro que la desaparición del Boeing 777 en extrañas circunstancias esté vinculada a un acto de terrorismo, según comentó en una entrevista con la cadena Fox News.
Sin embargo, precisó que las autoridades estadounidenses están atentas a la posibilidad de que el avión haya podido aterrizar en alguna parte para ser escondido y ser luego reutilizado como una poderosa arma de destrucción.
"La otra hipótesis es que haya ido a aterrizar a un país como Indonesia, y podría ser reutilizado más tarde como un misil de crucero, tal como lo hicieron los terroristas del 11 de septiembre", señaló McCaul.
"Una cosa es segura: esto no es un accidente. Se trata de un acto deliberado, intencional, y el tema es saber que hay detrás de ello", precisó.




