Chimaltenango conmemora este año su elevación a ciudad ocurrida en 1926 y la fundación del primer núcleo poblado en 1526. Su historia refleja transformación urbana, migración y crecimiento comercial en el altiplano central.
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El 15 de mayo de 1926, durante la presidencia de José María Orellana, se emitió el acuerdo gubernativo que elevó a la villa de Santa Ana Chimaltenango a la categoría de ciudad.
En ese mismo mes, pero de 1526, es cuando se fija la fundación del primer núcleo poblado tras la llegada de los españoles, a cargo del capitán Pedro de Portocarrero.

Ambas efemérides serán conmemoradas por el Grupo Gestor de Chimaltenango, el cual espera contar con apoyo de la comuna, el Instituto Guatemalteco de Turismo y el Ministerio de Cultura y Deportes.
César García Salán, historiador y vicepresidente del grupo, señaló que el primer edificio importante fue el cuartel militar, completado en 1942 durante el mandato de Jorge Ubico.

"Con el tiempo se alzaron los edificios de la municipalidad y la gobernación departamental; en el centro del parque central quedó la fuente colonial que data de 1690", relató.
El paisaje urbano de la ciudad fue severamente afectado por el terremoto del 4 de febrero de 1976, lo que llevó a la reconstrucción parcial de la concatedral de Santa Ana.
Poco a poco, las viviendas alzadas con block y cemento sustituyeron a las viejas casas de adobe y techo de teja, que aún subsisten en muy contadas calles.
El municipio cabecera pasó de reunir a cerca de 9 mil 869 habitantes en 1955 a más de 600 mil en la segunda década del siglo XXI.

Su crecimiento se debió a la actividad comercial, la cual abarca el 75 por ciento del área comprendida entre las zonas 1, 2, 3 y 4, que atrae a hombres y mujeres procedentes del occidente del país.
De ahí que la migración contribuye con el aumento de las urbanizaciones en terrenos de los vecinos municipios de El Tejar, Parramos, San Andrés Itzapa y Zaragoza.

Cuenta atrás
Antes de la llegada de los europeos, el asentamiento cakchikel original llevó el nombre de Bokob, el cual significa "escudo o rodela".
"El nombre pasó a ser 'chimalli', en náhuatl, y por haber sido plaza militar fortificada, suponen algunos que fue llamada 'chimal tenan co', con traducción 'muralla de escudos o rodelas'", detalló el vecino Alberto Sunún.
Tras su refundación, el punto de partida fue la construcción de la plaza de armas y se asignaron espacios de hasta media manzana para cada familia.
Así nacieron los cuatro cantones originales: La Cruz, Nazareno, El Calvario y El Rastro, también llamado La Libertad.

Cronistas de la época colonial, como Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán, alabaron el clima y la fecundidad de las tierras que rodeaban a la entonces villa de Santa Ana, considerando que hubiera sido el asentamiento ideal para construir la capital del Reyno de Goathemala.
Recordar estas efemérides permite comprender la identidad histórica del municipio. Desde su origen prehispánico hasta su consolidación como ciudad, Chimaltenango mantiene un legado que conecta pasado y presente.




