Al momento de guardar alimentos en el refrigerador es importante considerar ciertos aspectos para evitar contaminarlos
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Guardar alimentos en el refrigerador no debería ser algo complicado, pero un inocente error puede convertirse en un peligro para la salud. El portal Enséñame de Ciencia explica en qué consiste esta mala práctica y cómo almacenar correctamente los alimentos.
Uno de los errores más comunes que se cometen en el hogar a la hora de guardar alimentos en el refrigerador es introducirlos aún calientes. Esto genera un cambio de temperatura en el refrigerador alterando el proceso de conservación y propicia el crecimiento de bacterias peligrosas para salud.
Esto sucede porque al crear un desbalance de la temperatura dentro del refrigerador, lo que puede ser un motivo de la aceleración de la descomposición de los productos orgánicos.
De acuerdo con el sitio mencionado, el crecimiento bacteriano peligroso se genera entre los 5 y 57 grados Celsius, por lo que hay que evitar meter los alimentos en ese rango de temperatura dentro del refrigerador.
Lo aconsejable es esperar a que lo alimentos bajen su temperatura dejándolos afuera hasta que enfríen de forma natural y se puedan ingresar tanto dentro del refrigerador como en el congelador, si se desea que los alimentos se conserven mejor y sin riesgo de dañarlos.

Enfriamiento natural de los alimentos
Al momento de cocinar los alimentos, estos tardan dos horas o más en enfriarse, detalla el portal Bosch Home. Sin embargo, si hay prisa por que estos se enfríen, el sitio en mención ofrece las siguientes sugerencias:
Separe los alimentos calientes en recipientes más pequeños: cuanto más pequeña sea la porción, más rápido se enfriará la comida.
Deje las sobras en recipientes de acero inoxidable para que se enfríen: el acero inoxidable transfiere el calor de los alimentos mucho más rápido que el plástico, y siempre puede volver a colocar la porción en un recipiente de plástico para almacenarla.
Use un baño de agua helada: coloque los recipientes sobrantes en un fregadero lleno de agua helada y revuelva para que se enfríen aún más rápido.
Agregue cubitos de hielo: si está enfriando sopa, estofado u otra comida que no se echará a perder con agua, mezcle un par de cubitos de hielo para ayudar a que se enfríe más rápidamente.
Guarde los alimentos calientes en el refrigerador con espacio alrededor, para que el aire frío pueda circular.




