El dicho, la comida se come con los ojos, es totalmente cierto, de acuerdo a la última investigación que sugiere que la comida que está arreglada artísticamente, sabe mejor y los comensales están dispuestos a pagar más por ella.
El equipo de la Universidad de Oxford probó esta idea, reuniendo las reacciones de varios comensales al darles comida presentada de diferentes maneras.

Inspirados en la “Pintura número doscientos uno” de Wassily Kandinsky, un chef franco-colombiano y unos de los autores del estudio, Charles Michel, diseñaron una ensalada que recuerda esta obra de arte abstracta para explorar cómo la presentación de la comida afecta la experiencia.

A partir de Instagram, los chefs ahora se están dando cuenta que están siendo juzgados por la presentación de su comida y no en el sabor, explicó el profesor Charles Spence, coautor del estudio.

Antes de comer, los participantes le dieron al plato inspirado en Kandinsky el número más grande y estaban dispuestos a pagar el doble por la comida que por el plato con la ensalada normal y la arreglada en orden.

Este estudio fue publicado en el diario Flavour, los autores creen que este estudio se suma como evidencia de que la apariencia y presentación de la comida afecta la experiencia de comer. Pero este es uno de los pocos estudios que realmente usa una comida entera y el único en particular que utilizó obras de arte para componer la comida.


(Tomado de TheGuardian.com)




