A pocos días de cumplirse 8 años de la hazaña que transformó a todo un pueblo, recordamos el camino que el Deportivo Guastatoya atravesó para ganar su primer título de Liga Nacional, venciendo a Xelajú MC en el estadio David Cordón Hichos por la final del torneo Clausura 2018.
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Hace ocho años, el futbol guatemalteco fue testigo de una gesta que transformó para siempre la identidad de un pueblo. Aquel mayo de 2018, el estadio David Cordón Hichos se convirtió en un hervidero de emociones cuando el Deportivo Guastatoya alzó su primer título de Liga Nacional tras vencer a Xelajú M. C. 2-0 (3-1 en el global) en la final de vuelta del torneo Clausura 2018.
Sin embargo, para entender la magnitud de ese sol en el pecho, es imperativo mirar hacia atrás y reconocer que el camino no fue una línea recta, sino un ascenso lleno de curvas marcado por el aprendizaje, la resiliencia y el sabor amargo de finales que se escaparon entre los dedos.

La semilla de esta gesta se plantó cuatro años antes de la gloria, específicamente el 1 de junio de 2014. En un escenario de jerarquía como el estadio Doroteo Guamuch Flores, el equipo oriental se jugaba la vida por el ascenso frente a Sacachispas.
Fue una batalla de nervios que terminó 1-1 en el tiempo regular y que, tras mantener la igualdad en el tiempo extra, obligó a decidir el destino desde el punto penal. Con gran frialdad en cada ejecución, Guastatoya se impuso 3-2 en la tanda, logrando el ansiado boleto a la Liga Nacional.

Desde aquel momento, el club dejó claro que no ascendía a la Liga Mayor para ser un actor secundario, sino para desafiar el orden establecido por los dos gigantes capitalinos y los grandes departamentales.
Pero el éxito en la máxima categoría no llegó por decreto. El "Pecho Amarillo" tuvo que forjar su carácter en el dolor de la derrota.

Solo un año y medio después de haber ascendido, en el torneo Apertura 2015, el equipo se plantó en su primera gran final contra Antigua GFC.
El partido de ida en Guastatoya fue una fiesta que terminó con un esperanzador 2-1 a favor de los locales. No obstante, la vuelta en el estadio Pensativo fue un baño de realidad: un 2-0 contundente de los "Panzas Verdes" dejó a los orientales con el subcampeonato y un nudo en la garganta tras un global de 3-2. Fue el primer gran golpe, pero también la confirmación de que el proyecto iba por buen camino.

La revancha parecía estar cerca en el torneo Clausura 2017, cuando nuevamente alcanzaron la instancia definitiva, esta vez frente a uno de los dos gigantes del futbol nacional: el CSD Municipal.
La ida, disputada bajo el calor asfixiante que caracteriza a su pueblo, terminó con un empate 0-0 que dejaba todo abierto para el cierre en la ciudad de Guatemala. Sin embargo, en el Doroteo Guamuch Flores, la experiencia de los rojos pesó más y un nuevo 2-0 sepultó las ilusiones guastatoyanas.

Dos finales perdidas en menos de dos años habrían hundido a cualquier otra institución, tal y como le pasó al recordado Heredia. Pero, para la directiva y el cuerpo técnico, esas caídas fueron las lecciones necesarias para lo que vendría después.
El torneo Clausura 2018 fue el momento de la redención. Bajo la batuta del técnico nacional Amarini Villatoro, el equipo mostró una solidez defensiva y un orden de otra categoría.

Tras superar fases eliminatorias de alta tensión, se encontraron con Xelajú M. C. en la gran final; la tercera en Liga Nacional para el cuadro pechoamarillo.
El primer round en el estadio Mario Camposeco terminó con un valioso 1-1, donde un gol de Ángel Rodríguez le dio a Guastatoya la vida necesaria para cerrar la llave en casa. El 27 de mayo de 2018, la historia finalmente se rindió ante ellos. Con las anotaciones de Jorge Vargas y Fredy Orellana, el marcador de 2-0 (3-1 global) desató la locura.

Aquel silbatazo final no solo significó el primer título de su historia; fue el reconocimiento a un proceso que supo transformar las decepciones de 2015 y 2017 en la fortaleza necesaria para ser campeones.
Ese primer sol iluminó una época dorada, pues Guastatoya no se detuvo ahí y logró un segundo título de forma consecutiva. Pero esa es una historia que te contaremos cuando, a fin de año, se conmemoren oficialmente los ocho años de ese histórico bicampeonato.




