09/08/2020

  • Ciencia

Lugares cerrados, abarrotados y sin ventilación son más riesgosos

  • Con información de El País
19 de julio de 2020, 10:07
Mientras los espacios sean cerrados, abarrotados y sin ventilación, hay más peligro. (Foto: Freepik)

Mientras los espacios sean cerrados, abarrotados y sin ventilación, hay más peligro. (Foto: Freepik)

Para la científica Lidia Morawska estaba claro, desde las primeras semanas de la pandemia, que el nuevo coronavirus se contagiaba por vía aérea. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) solo lo ha reconocido parcialmente, al admitir que ese modo de infección no se puede descartar en algunas circunstancias.

"Estamos rompiendo un dogma", dice la científica que dirige el Laboratorio de Calidad del Aire de la Universidad de Tecnología de Queensland (de referencia para la OMS).

Ella no se cansa de repetir que el coronavirus se contagia por el aire. Puede escapar de la boca o la nariz de alguien y permanecer unos minutos en el aire, y desplazarse, hasta la boca o nariz de otra persona.

Pero no en cualquier circunstancia. El riesgo de transmisión por el aire en interiores depende de cuatro factores: alta ocupación, larga duración, vocalización fuerte y mala ventilación.

“El mayor riesgo se da en los espacios cerrados y abarrotados, salvo si la ventilación es eficiente”, explica Morawska, autora principal de la carta que ha convencido a la OMS. 

“En lugares bien ventilados, esto no es un problema porque las gotitas cargadas de virus se eliminan rápida y eficientemente mediante ventilación”, apunta. Pero cuando no funcionan esos sistemas o el local no está abierto al exterior, “como en muchos lugares públicos cotidianos, esta podría ser la ruta principal”, advierte.

A veces, incluso con abrir las puertas y las ventanas puede ser suficiente, asegura. Lo peor, como se ha repetido en numerosos escenarios es que el aire acondicionado esté en modo recirculación interior y no en un programa que permita la renovación de aire, reemplazándolo con el del exterior.

La imagen de un cóctel peligroso es: un karaoke mal ventilado en el que los clientes llenan el local y pasan horas cantando (se expulsan más gotículas cantando o hablando a voces). En cambio, en exteriores, la dilución de los virus en suspensión es inmediata, reduciendo de forma notable las posibilidades de contagio. “Cuantas más actividades se trasladen al aire libre, mejor”, concluye.

Tres vías de contagio

Al abrir la puerta a los aerosoles, la OMS admite tres vías de contagio que justifican lavado de manos, mascarillas, distancia social y, también, ventilación eficiente de interiores. Estas son:

  1. Fomites, o partículas con virus que podemos tocar y llevarnos con las manos a la zona T de la cara (la que forman ojos, boca y nariz).
  2. Las gotas que expulsamos al hablar o toser, que entran en contacto con esa zona de contagio, y que caerían antes de superar los dos metros.
  3. Aerosoles, partículas microscópicas con menos virus y, por tanto menos contagiosas, pero que pueden permanecer minutos en suspensión y viajar mucho más allá de los dos metros. 

La diferencia entre las gotas y los aerosoles es difusa, ya que las gotitas que expulsamos tosiendo y cantando son una gama continua de partículas de innumerables tamaños y propiedades. 

Como ejemplo, uno de los hitos de la pandemia: el ensayo del coro de Skagit, en Washington, celebrado el 10 de marzo. “Las personas que asistieron se adhirieron a las recomendaciones para evitar la transmisión por contacto cercano”, recuerda Morawska, que acaba de publicar un nuevo estudio analizando lo sucedido allí.

Los participantes no se saludaron con la mano ni hubo besos o abrazos, y usaron desinfectante de manos, procurando no tocar objetos. Lógicamente, pudo haber algún fallo en sus precauciones. Y no llevaban mascarillas, ya que en aquel momento no se recomendaban. “Pero es imposible que la persona infectada hubiera estado tocando todo y los infectados tocaran exactamente las mismas superficies”, resume la experta.

De los 61 miembros del coro que acudieron al ensayo, 53 se contagiaron de Covid-19, y murieron dos.

 

 

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