05/08/2020

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Sicario relata cómo fue el atentado contra Papa Juan Pablo I

  • Por Soy502
30 de octubre de 2019, 23:10
El papa Juan Pablo I buscaba solucionar un problema que existía con un cardenal que manejaba el Banco Vaticano. (Foto: Crítica)

El papa Juan Pablo I buscaba solucionar un problema que existía con un cardenal que manejaba el Banco Vaticano. (Foto: Crítica)

El 28 de septiembre de 1978 una monja intentó despertar al hombre que la había llevado a vivir al Vaticano desde Venecia. Era una de las asistentes del flamante papa Juan Pablo I, quien había reemplazado a Pablo VI apenas 33 días antes.

Pero la religiosa, cuyo nombre nunca se conoció, no logró sacar del profundo sueño al Pontífice. En la noche, sólo un té lo había acompañado. Ambos, en esas tempranas horas de la mañana, ya estaban fríos.

La noticia recorrió y conmovió al mundo que apenas salía del luto por el final del anterior papado. Y las sospechas sobre un asesinato comenzaron a recaer sobre los pasillos de San Pedro.

¿Qué había ocurrido aquella noche desgraciada? ¿Quién pudo haber elegido como blanco a Albino Luciani? Pero sobre todo, ¿había cómplices intestinos pertenecientes a la Iglesia? 18 días después de su partida asumiría como soberano el cardenal polaco Karol Wojtyla, quien lo sucedió como Juan Pablo II. Fue el verano de “los tres papas”.

Pero las intrigas en torno a la muerte de Luciani no cesaron nunca, hasta la actualidad. Es que un sicario italiano, de nombre Anthony Luciano Raimondi de 69 años, confesó haber sido partícipe del supuesto magnicidio.

El papa Juan Pablo I yace durante el velatorio que se realizó en El Vaticano.
El papa Juan Pablo I yace durante el velatorio que se realizó en El Vaticano.

Lo reveló en un reciente libro llamado “Cuando la bala golpea el hueso”, en el cual explica cómo fue aquella larga noche y las anteriores en las que estudió cada uno de los pasos del jefe de la Iglesia Católica en Roma.

De acuerdo a una entrevista dada por Raimondi al diario The New York Post, todo comenzó cuando fue convocado a una reunión secreta por su primo, el cardenal Paul Casimir Marcinkus. El asesino tenía entonces 28 años.

La iglesia católica vivió uno de los episodios más complicados de la vida moderna.
La iglesia católica vivió uno de los episodios más complicados de la vida moderna.

De origen norteamericano, el alto sacerdote fue quien dirigía entonces el Instituto para las Obras de Religión, más conocido como Banco Vaticano. Tenía bajo su control miles de millones de dólares entre 1971 y 1988. Un verdadero poder dentro del poder.

De acuerdo al relato de quien fuera sobrino del “padrino” Lucky Luciano, el asesino tuvo acceso a los muros del diminuto estado gracias al cardenal banquero. Allí, estudió cada uno de los repetidos pasos y rutinas del Sumo Pontífice quien representaba una amenaza para las finanzas de la institución dirigida por Marcinkus.

“Estaba parado en el pasillo fuera de las dependencias del Papa cuando se sirvió el té”, escribió en el libro Raimondi. En las páginas de su obra también cuenta que la cantidad de Valium que pusieron en su infusión fue tanta que la víctima no se habría movido “incluso si hubiera habido un terremoto”. La taza fue llevada, siempre según el hombre, por el mismísimo Marcinkus.

El libro ha revelado detalles desconocidos hasta la actualidad de este crimen.
El libro ha revelado detalles desconocidos hasta la actualidad de este crimen.

Durante largo tiempo, el sicario de Luciani fue el encargado de la inteligencia sobre sus movimientos y de cómo sería la mejor forma de terminar con su vida. Pero por temor a acabar “en el infierno” no quiso estar allí cuando colocaran el cianuro mortal en la boca del Papa inconsciente.

“Había hecho muchas cosas en mi tiempo, pero no quería estar allí en la habitación cuando mataron al Papa. Sabía que eso me compraría un boleto de ida al infierno”.

Lo cierto es que Wojtyla se convirtió en uno de los pontífices más longevos de la historia. De acuerdo a Raimondi no quiso enfrentarse con las irregularidades del Banco Vaticano porque sabía que moriría. Lo combatió de otra forma.

El papa Juan Pablo II fue el sucesor del Pontífice que duró sulamente 33 días como líder de la iglesia católica.
El papa Juan Pablo II fue el sucesor del Pontífice que duró sulamente 33 días como líder de la iglesia católica.

El particular relato del autor de “Cuando la bala golpea el hueso” recuerda a la icónica escena de la película El Padrino III cuando el papa que logra confesar a Michael Corleone, el jefe de la mafia en Nueva York y Nevada en la piel de Al Pacino, es también asesinado en circunstancias similares.

Su nombre de ficción era Cardenal Lamberto en lugar de Luciani y su papel fue interpretado por Raffaelle Vallone, actor, productor y director italiano. Lamberto, una vez papa, también toma el infame té. Nada se dice sobre el cianuro, aunque sí hay implicancias financieras de por medio. 

 

Raimondi padece cáncer y dice no estar en prisión gracias a los millonarios sobornos que debió pagar durante toda su vida. Ahora, decidió contar todos sus secretos. Teme llevárselos a la tumba y no tener tiempo de arrepentirse.

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*Con información de Infobae

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