• Mundo

El falso príncipe árabe que era colombiano y ahora está preso

  • Por Soy502
Una revista reconstruyó la historia del falso príncipe. (Foto; El Tiempo)

Una revista reconstruyó la historia del falso príncipe. (Foto; El Tiempo)

Se nombre real es Anthony Gignac, pero durante estas últimas tres décadas personificó a Bin Khalid Al Saud, un príncipe de la ciudad de Medina, en el centro oriente de este país islámico.

Gignac fue capturado en noviembre del año pasado en Nueva York cuando regresaba de un suntuoso viaje por Europa y hoy se encuentra en una cárcel de la Florida donde espera su juicio por desfalco y fraude contra decenas de personas.

La revista Vanity Fair reconstruyó la historia de Gignac gracias a documentos judiciales, entrevistas con familiares, víctimas y con este estafador que en el último minuto antes de ser detenido insistió en que era un diplomático protegido por convenios internacionales.

Su familiares recuerdan que de niño inventaba grandes historias que siempre adornaba con lujos que su familia realmente no podía tenerlos.

Según la revista, Gignac nació en Bogotá y desde muy niño vivió como mendigo en las calles donde vendía drogas que le daban sus propios padres. A los seis años fue adoptado por una familia de Michigan junto a su hermano.

  • LEE TAMBIÉN:

Pero fue a los 17 años, cuando abandonó su casa y se fue a vivir a California, que comenzó a usar el nombre del jeque para hacer de las suyas. Comenzó con estafas pequeñas, convenciendo a hoteles y otros despistados que provenía de la realeza saudita y que su familia pagaría luego por sus suntuosos gastos.

Los investigadores del caso dicen que su apariencia de tez morena, de baja estatura y un poco pasado de peso, le permitió engañar a muchos en el país que "no distinguen entre un latinoamericano y un árabe". Pero especialmente por que contaba con un don de la palabra que le permitía convencer hasta el más escéptico.

Durante varios años, Gignac fue arrestado, pero tras pagar su condena regresaba a las andanzas en otra ciudad y a su suntuosa vida llena de lujos, aviones privados, ropa de famosos diseñadores y autos Rolls-Royce que lograba adquirir.

  • PODRÍA INTERESARTE:

Su etapa más activa y que le dio fin a esa vida, arrancó en 2015 cuando conoció Carl Williamson, un británico que vivía en Estados Unidos y que le abrió las puertas de la alta sociedad del país. Williamson, de 51 años, se dedicaba a los fondos de inversión. 

Juntos abrieron una firma de inversión, Marden Williamson International L.L.C. que supuestamente era respaldado por la familia real -cosa que luego negaron- y en la que al menos 27 personas, todas reconocidas, depositaron US$8 millones pensando que se trataba de la capitalización inicial para Aramco, una petrolera saudí, algo que nunca ocurrió.

Su caída

Su golpe más fuerte ocurrió en marzo de 2017. Un banco inversionista de Londres contactó a Jeffrey Soffer, uno de los hombres más ricos de Miami (se estima que su fortuna asciende a más de US$4 mil millones), para decirle que el jeque estaba interesado en comprar el 30 por ciento del hotel Fontainebleau, en su época uno de los más famosos de Miami Beach y que era propiedad de Soffer.

Cuando fueron presentados, Gignac se apareció con un séquito de guardaespaldas -todos falsos- en un Ferrari con placas diplomáticas -también falsas- y con una tarjeta de crédito con su nombre árabe para pagar la estancia en el hotel mientras duraba la negociación.

En una ocasión, Soffer lo invitó a su casa en Colorado, para continuar las negociaciones. Estando allá, fueron a un lujoso restaurante donde Gignac cometió un error que destruyó su coartada: pidió jamón serrano.

De inmediato, Soffer se percató de que algo no cuadraba pues los musulmanes, no comen cerdo.Tras la cena, su equipo contactó al Departamento de Estado y este al gobierno saudí confirmó que se trataba de un impostor. Pocas semanas después fue arrestado en Nueva York cuando regresaba de un viaje al extranjero con Williamson.

El 14 de diciembre de ese año intentaron capturar Williamson. Esa misma noche, el empresario británico se suicidó. Su esposa sostiene que hasta el último momento Williamson le dijo que a él también lo había engañado y que siempre pensó que su socio era un príncipe saudí.

*Con información de El Tiempo

11 de octubre de 2018, 00:10

Comentar
cerrar