24/01/2021

  • Guate

Guatemalteca relata calvario para volver a Nueva Zelanda

  • Con información de Newshub.co.nz
23 de abril de 2020, 10:04
Piedad Barillas-Bird viajó con su familia hacia Guatemala desde Nueva Zelanda a principios de año para participar en la boda de su hermana. (Foto: Newshub)

Piedad Barillas-Bird viajó con su familia hacia Guatemala desde Nueva Zelanda a principios de año para participar en la boda de su hermana. (Foto: Newshub)

Las historias de las personas que se encontraban en otros países cuando la crisis del coronavirus obligó a tomar medidas de confinamiento, provocó que los vuelos empezaran a ser menos frecuentes, especialmente hacia otros continentes.

Así le ocurrió a Piedad Barillas-Bird, una mujer de origen guatemalteco, nacida en Nueva York y con más de 10 años de vivir en Nueva Zelanda. Ella viajó a Guatemala junto a su esposo Brendan y su hija Allelvia, para participar en la boda de su hermana.

Cuando la familia dejó Nueva Zelanda no se mostraban señales de confinamiento ni casos confirmados de coronavirus, pero después de varios días de estar en Guatemala, el país tomó medidas estrictas de cuarentena.

"Dio la casualidad de que el primer caso COVID-19 de Guatemala fue rastreado hasta un vuelo en particular que tenía a tres invitados a la boda de mi hermana", dijo Piedad a Newshub desde la residencia donde guarda cuarentena.

Ella relató que sabía que estaba segura, comparado con muchas personas en la situaciones similares con ella y su familia porque tenían un lugar donde quedarse, pero ansiaba estar en la seguridad de su hogar.

Piedad participó en la boda de su hermana recientemente, pero tuvo que esperar varias semanas para volver a Nueva Zelanda. (Foto: Newshub)
Piedad participó en la boda de su hermana recientemente, pero tuvo que esperar varias semanas para volver a Nueva Zelanda. (Foto: Newshub)

“Cuando el mundo estaba en crisis, todo lo que querías hacer era estar en tu propia casa”, expresó Piedad.

“Mental y emocionalmente es una necesidad. Guatemala es mi país de origen, pero mi corazón está en Nueva Zelanda”, agregó la mujer que es una residente permanente en la ciudad de Aotearoa, desde hace más de 10 años.

La vuelta a casa

Tras cuatro semanas de sus dos semanas de encierro, Piedad y su familia intentaron encontrar espacios en un vuelo charter para ciudadanos de Estados Unidos y sus familiares. Era el último vuelo charter que saldría de Guatemala.

“Estuvimos en el aeropuerto esperando abordar y ellos nos llamaron. Todo estaba bien, ellos nos dieron la bienvenida y nos indicaron a donde dirigirnos. Después los oficiales dijeron 'no, no, no. Esperen, ellos tienen pasaportes de Nueva Zelanda”, explica la mujer.

A pesar de ser una ciudadana estadounidense y de haberle dicho previamente que se le permitiría el vuelo, Piedad y su familia fueron rechazados y el avión se fue sin ellos.

“Me rompieron el corazón. Ese fue probablemente el peor sentimiento que he sentido”, dijo.

Sin embargo, ella no se dio por vencida y tomó la situación en sus manos para encontrar el camino que los llevara de vuelta al otro lado del mundo. Empezó a escribir correos electrónicos a las líneas aéreas, parlamentarios, funcionarios y embajadas en Guatemala, Estados Unidos y Nueva Zelanda.

Uno de todos esos mensajes llegó a la vista de un trabajador de United Airlines en Chicago, llamado Jonathan Guerin. Él sabía de las conversaciones entre funcionarios del gobierno de Estados Unidos y Guatemala para un vuelo de repatriación operado por United desde Guatemala.

“Rápidamente le envié un correo para hacerle saber que sus boletos estarían disponibles y unos minutos después ella respondió diciendo que ya tenía los tickets. Ella estaba muy emocionada. Fue lo más destacado de la semana para mí escuchar lo feliz y aliviada que ella está", explicó el empleado de la aerolínea.

Piedad aún estaba nerviosa pues pensaba en el primer intento de salir de Guatemala y no conseguir la salida.

“Jonathan arregló que un agente en Guatemala nos encontrara en el aeropuerto para asegurar que nosotros abordáramos el avión”, contó Barillas-Bird.

El regreso a casa fue muy largo y empezó muy temprano. La familia voló primero a Houston, donde ellos tuvieron una bienvenida con carteles y globos. La bienvenida que tuvieron en el aeropuerto de Los Ángeles fue aún más grande y emocionó a la guatemalteca.

El personal de la línea aérea recibieron a la familia con carteles y mensajes de ánimo. (Foto: Newshub)
El personal de la línea aérea recibieron a la familia con carteles y mensajes de ánimo. (Foto: Newshub)

“Les agradezco mucho, ustedes fueron los únicos que nos brindaron un vuelo, nadie nos quería traer”, expresó Piedad al equipo de la aerolínea en Los Ángeles.

A pesar que Piedad y su familia son solo tres de las más de 16,500 personas que la compañía ha logrado llevar a casa durante la crisis de la cuarentena, había una sorpresa más para la familia cuando abordaron su último vuelo hacia Auckland.

Piedad Barillas-Bird, Brendan y Allelvia están ahora en cuarentena en Auckland hasta que ellos puedan volver a casa en Kaikoura.

“Aún no estamos en casa, pero estamos mucho más cerca y se siente muy bien”, concluyó Piedad.

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