Por primera vez en 16 años, expertos proyectan una reducción en el envío de divisas desde EE.UU. debido al endurecimiento de la política migratoria y la disminución del número de guatemaltecos en el extranjero.
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Por primera vez en más de una década, el optimismo sobre el crecimiento infinito de las remesas en Guatemala se enfrenta a un balde de agua fría. Mientras que para muchos el flujo de dólares es un motor que nunca se apaga, una nueva proyección técnica advierte que 2026 podría ser el año del "frenazo" histórico.
Fredy Gómez, director de la firma de ciencia de datos Cardinal, sostiene una tesis clara: Guatemala atraviesa un cambio estructural. Según sus proyecciones, el país recibirá US$24,764 millones en remesas durante 2026, lo que representa una caída del 3% respecto a 2025.
Este fenómeno ocurriría "por primera vez en 16 años", rompiendo una tendencia de crecimiento que parecía inagotable, según Gómez.
¿Por qué dejaría de crecer el dinero que envían los migrantes? La respuesta de Gómez es tajante: "Ya están cerradas las fronteras prácticamente". La población de guatemaltecos en EE. UU. (el stock migratorio) está disminuyendo.
De un pico de 1.46 millones de personas en 2023, se espera que para 2026 la cifra caiga a 1.07 millones, una reducción del 14% en solo tres años.
El fenómeno de los "retornados definitivos"
A diferencia de años anteriores, donde ser deportado era solo un bache para intentar el viaje de nuevo, Gómez explica que hoy el retorno es definitivo. Las detenciones en la frontera han caído drásticamente (de 50 mil mensuales a casi cero), pero las detenciones internas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) y las deportaciones van al alza.
Se estima que en 2026 retornarán 89 mil guatemaltecos, un incremento del 19% en los egresos. "El carácter definitivo de estos retornos afectará el consumo y la inversión en los departamentos", señala Gómez.
Los focos rojos se encienden en municipios como Concepción Tutuapa y Malacatán, en San Marcos; Joyabaj, Quiché; y San Mateo Ixtatán, Huehuetenango. En estos lugares, el peso de las deportaciones es más alto y la falta de remesas golpeará directamente al sector construcción y comercio.
"Las remesas no van a disminuir"
En la otra acera se encuentra Álvaro González Ricci, presidente del Banco de Guatemala (Banguat). Para la autoridad monetaria, el panorama sigue siendo positivo, aunque más lento. El Banguat proyecta un crecimiento del 5%, esperando alcanzar los US$26,800 millones en 2026, frente a los US$25,530 millones registrados en 2025.
"Aquí tal vez el mensaje más importante es que las remesas no van a disminuir", afirma González Ricci. Su argumento se basa en la escasez de mano de obra en Estados Unidos: al haber menos migrantes, los sueldos suben, permitiendo que quienes se quedan envíen más dinero. Además, descarta que el nuevo impuesto del 1% al envío de divisas tenga un impacto real en el flujo.
Un país a la expectativa
Guatemala recibe un flujo de remesas que equivale al 20% de su Producto Interno Bruto (PIB). Según diversas voces expertas, esta dependencia supera los ingresos por exportaciones y vuelve a la economía nacional vulnerable ante cambios en las leyes migratorias de EE.UU.
Por otra parte, el 50% de las divisas se consume en alimentos y servicios básicos para la supervivencia del hogar. El restante se divide en un 40% destinado a la inversión en vivienda y emprendimientos, mientras un 10% se reserva para el ahorro.
En ese contexto, el choque de visiones pone a Guatemala en una encrucijada. Por un lado, los datos de Cardinal que ven un mercado migratorio saturado y fronteras selladas; por otro, la confianza institucional del Banguat en la resiliencia del migrante.
Lo cierto es que, Cardinal señala que con una caída proyectada en el consumo y la construcción local, el 2026 será la prueba de fuego para la economía nacional.
El desplome del "stock" migrante en EE.UU.
El número de guatemaltecos en suelo estadounidense muestra una tendencia decreciente que impacta directamente en el potencial de envío de dinero.
- 2023: 1,460,232 personas.
- 2024: 1,318,330 personas.
- 2025: 1,164,693 personas.
- 2026 (proyección): 1,075,560 personas.
Municipios con mayor riesgo (top 5 por peso de deportaciones)
Estos municipios verán la mayor cantidad de retornados y, posiblemente, la mayor baja en ingresos por remesas:
- Concepción Tutuapa, San Marcos: 2.23% del total nacional.
- Joyabaj, Quiché: 2.05% del total nacional.
- Malacatán, San Marcos: 1.86% del total nacional.
- Tacaná, San Marcos: 1.73% del total nacional.
- San Mateo Ixtatán, Huehuetenango: 1.71% del total nacional.




