Aunque a menudo se usan como sinónimos, jugo, licuado y smoothie no son lo mismo. Cada uno tiene una preparación y valor nutricional diferente, y conocer estas diferencias puede ayudarte a tomar mejores decisiones alimenticias.
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"Muchos confundimos el nombre o término de cada uno de ellos y creemos que son lo mismo", explica María José Cordón, nutricionista clínica de Nutrishape, quien detalla qué los hace únicos y cuál es la mejor opción para una dieta equilibrada.
El jugo, según Cordón, "es el líquido que obtenemos de frutas y verduras al ejercer presión sobre estas". Es decir, se extrae el líquido dejando fuera gran parte de la fibra. Un ejemplo clásico es el jugo de naranja exprimido, que contiene algo de pulpa, pero carece de los sólidos de la fruta.

El licuado, en cambio, "consiste en moler los ingredientes para hacer una mezcla líquida homogénea", explica la experta. Aquí se usa la fruta completa y se mezcla con agua u otro líquido. Puede colarse o consumirse con todo, lo que permite conservar más fibra.
Por otra parte, el smoothie es más denso. "Es una bebida espesa y cremosa que se prepara con frutas, verduras y otros ingredientes como yogur, semillas o mantequillas de nueces", señala Cordón. Su textura más consistente lo hace ideal para quienes buscan una opción más completa y saciante.
¿Y cuál es la mejor opción? Para la nutricionista, aunque todos son naturales, "definitivamente te sugiero prefieras los licuados y los smoothies, debido a que brindan mayor saciedad y menor contenido de azúcar". Además, aportan fibra y, dependiendo de los ingredientes, incluso proteína.
La elección ideal depende de tus necesidades y salud individual, pero entender estas diferencias es un paso importante hacia una alimentación más consciente.

Consumo de jugos
Los jugos de frutas y verduras naturales aportan vitaminas y minerales, sin embargo, al exprimir la fruta se elimina prácticamente toda la fibra, lo que ocasiona que al momento de que lo bebamos, los niveles de insulina aumenten rápidamente para que nuestro cuerpo pueda procesar el azúcar de la fruta.
Debido a que los componentes del jugo son de fácil digestión y absorción, el nivel de saciedad que brindan es bajo. Por ello es por lo que el consumo de jugos no es recomendado, es mucho mejor que prefieras el consumo de la fruta de forma natural entera como la manzana, o en cuadritos.
Jugos verdes
Cada vez están más de moda que es una mezcla de frutas y verduras una bebida que se prepara añadiendo verduras ricas en agua, como, por ejemplo, el pepino, ramas verdes, y en algunos casos agua. En los últimos años, se le han atribuido bondades de tipo "detoxificante". Sin embargo, para los expertos no existe evidencia científica que así lo avale y esta es una razón importante para no promocionarlos como bebidas milagrosas para desintoxicar el cuerpo.

Consistencia
El smoothie incluye frutas, verduras y otros ingredientes como leche, yogur y semillas o mantequilla de nueces. A esta bebida se le pueden añadir aguacate, semillas, por ejemplo, chía o linaza, bebidas vegetales como almendra, avena, coco, yogur, proteína en polvo y frutos secos, entre estos las nueces, almendras y cacahuates. El smoothie es una bebida con mucho más cuerpo, y la diferencia principal entre los licuados y los smoothies es que los smoothies tienen una consistencia más espesa.
Variado
Alterna entre jugo, licuado y smoothie según tus necesidades del día. Por ejemplo, un smoothie como desayuno, un licuado como merienda, o un jugo natural como acompañamiento del almuerzo. Así tu alimentación será más variada y rica en nutrientes.
Rápido
Los licuados y smoothies son ideales para el desayuno, especialmente si tienes poco tiempo. Un smoothie bien hecho puede reemplazar una comida ligera. Para facilitar su inclusión diaria, prepara bolsas con fruta picada y otros ingredientes, como espinaca, avena o semillas y guárdalas en el congelador. Así solo tendrás que licuar con líquido al momento de consumir, sin perder tiempo.





