*Causa ajena al COVID-19

  • Salud

Por qué cantar o gritar, aumenta el riesgo de contraer el Covid

  • Con información de Maldita Ciencia.
26 de junio de 2020, 09:06
Al gritar y cantar las gotículas llegan más lejos. (Foto: PxHere)

Al gritar y cantar las gotículas llegan más lejos. (Foto: PxHere)

La distancia de, al menos, 2 metros entre personas es vital para protegerte de COVID-19 y así evitar que las gotículas que las personas generan al toser, estornudar o hablar, alcancen a otro. 

Hay situaciones en las que las gotas de saliva podrían llegar más lejos como al gritar o cantar, aumentando el riesgo de un posible contagio.

¿Qué dice la ciencia?

José Luis Jiménez, experto en el estudio de los aerosoles de la Universidad de Colorado en Estados Unidos, explicó a un medio español especializado en datos científicos, que la emisión de partículas aumenta al hablar alto o cantar, y estas gotículas podrían llegar más allá de los dos metros, ayudadas por el aire espirado. Pero no se sabe con certeza cuál es su carga de infección. 

La cantidad de gotículas que cada uno genera varía al respirar, hablar, cantar, gritar o estornudar.

 

 

Puedes contraer COVID‑19 al inhalar las gotículas que proceden de una persona infectada por coronavirus, según la Organización Mundial de la Salud, también si esas gotículas se depositan sobre un objeto y luego lo tocas y te llevas las manos a la cara, específicamente a la nariz o la boca.

“La cantidad de partículas que se generan varía al respirar, hablar, cantar, toser o estornudar. En los primeros casos es inferior y la velocidad de emisión es inferior con respecto a toser o cantar”, afirma Maricruz Minguillón, científica del Grupo de Geoquímica Ambiental e Investigación Atmosférica del IDAEA-CSIC, que hace referencia a este estudio.

Un estornudo provoca unas 40 mil gotículas de todos tamaños, las más finas pueden volar hasta los ocho metros en un ambiente cerrado.

La tos lanza entre mil y 3 mil gotas y hablar durante pocos minutos puede provocar entre 100 y 6 mil, dependiendo de la vocalización, hablar en alto o a gritos genera el triple de partículas que hacerlo en voz baja. Al cantar o gritar, las gotículas pueden llegar más lejos “porque el aire espirado las ayuda”.

 

 

José Luis Jiménez de la Universidad de Colorado, agregó que hay dos tipos de partículas: las más grandes de 30 micras y las más pequeñas. Las primeras caen al suelo en segundos, normalmente a unos dos metros.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recomiendan e insisten en respetar la distancia social con otras personas. “si uno canta o grita, pueden llegar un poco más lejos, porque el chorro del aire espirado las ayuda”.

Las más pequeñas “se quedan en el aire más tiempo”. Las de cinco micras podrían permanecer durante horas según Jiménez. “Esas son las más peligrosas para el contagio de la COVID-19, porque se acumulan en espacios cerrados si la ventilación (con aire externo) no es suficiente”.

Minguillón explica que las partículas pueden llegar más lejos según las condiciones del viento:

“Cuando la velocidad del viento era aproximadamente cero, las gotas de saliva no viajaban dos metros, lo cual está dentro de las recomendaciones de distanciamiento social. Sin embargo, la velocidad del viento que varía de 4 a 15 kilómetros por hora, se descubrió que las gotas de saliva pueden viajar hasta seis metros con una disminución en la concentración y el tamaño de las gotas que van en la dirección del viento”, afirman los investigadores.

 

 

Lidia Morawska, directora del Laboratorio Internacional de Calidad del Aire y Salud de la Universidad de Tecnología de Queensland en Brisbane (Australia), afirma que la mayoría de gotículas generadas durante actividades respiratorias (incluido el canto) son “relativamente pequeñas”.

“Dichas gotas pueden permanecer suspendidas en el aire durante mucho tiempo e ir tan lejos como la corriente de aire en la habitación”, afirma.

Pese a que algunos estudios sugieren que hay contagio por aerosoles, aún hace falta realizar más investigaciones para saber con precisión cuál es la carga infectiva de estas gotículas. Morawska sostiene que depende “de las condiciones ambientales de temperatura, humedad relativa y radiación solar ultravioleta (si se está en un espacio abierto)”.

 

 

Casos de rebrotes en un coro en Washington y otro en Ámsterdam

¿Cantar en público tanto en coros como en partidos de fútbol o fiestas de cumpleaños, puede ayudar a transmitir el coronavirus? Aún son necesarias más investigaciones para entender con detalle qué es lo que ocurre en este tipo de eventos y qué factores influyen.

En el caso de los coros, ya se han producido rebrotes. El equipo de Jiménez está a punto de publicar un artículo sobre un caso de “superpropagación” en un coro del estado de Washington.

“Una persona que empezaba a tener síntomas contagió a 52 y solo siete de las personas presentes no se contagiaron”, afirma el experto. En ese caso, “se dieron todas las peores circunstancias”: “Un tiempo largo (2.5 horas), poca ventilación y que cantando generaban más partículas respiratorias”

El 8 de marzo el Coro Mixto de Ámsterdam interpretó la Pasión de San Juan, de Bach, en el auditorio Concertgebouw y hasta 102 de los 130 coristas se contagiaron con coronavirus, según recoge ABC.

El profesor Christian Kähler, experto en mecánica de fluidos de la Universidad Bundeswehr de Múnich, ha estudiado cómo los cantantes expulsan gotículas al cantar.

“El tamaño y el número de gotas aumentan con el volumen. Cuanto más impulso, mayor es la distancia”, cuenta. Aun así, considera que en algunas ocasiones puede ser “más peligroso” hablar porque se hace cara a cara.

Hablar bajo y cantar en grupos pequeños, y en espacios bien ventilados, puede ayudar a evitar contagios.

 

 

Qué pueden hacer los profesionales de canto:

En el caso de los coros, expertos como Jiménez o Donald Milton, investigador de bioaerosoles de la Universidad de Maryland, van más allá y recomiendan que no se reúnan en persona hasta que haya una vacuna.

En el caso de querer practicar de forma presencial, aconseja que mejor se haga en grupos pequeños que grandes y mantener el mayor distanciamiento social posible: “Unos cinco metros”.

También los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) subrayan la importancia del distanciamiento físico y evitar reunirse en grandes grupos para controlar la propagación de la COVID-19.

Los expertos consultados aconsejan además, optar por espacios abiertos. Jesús Pla Alonso, catedrático de Microbiología de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, dice que “las actividades al aire libre son mejores que en ambientes cerrados, pues la dilución del potencial riesgo (las gotículas) con el aire hace que la probabilidad de adquisición baje mucho”.

“Si es en interior, es mejor con ventilación externa y una buena renovación de aire, pues corrientes de aire pueden diseminar de forma no adecuada las gotículas”, afirma. Solo mover el aire con un ventilador no ayudaría. Además, Pla recomienda mantener distancia entre los cantantes y usar mascarillas siempre que sea posible.

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