Debes saber que los dispositivos impermeables no existen, pero pueden resistir cierta cantidad de líquido. Para conseguir el calificativo de “resistente al agua” los fabricantes, en esencia, cierran todos los agujeros críticos con selladores y pegamento de manera que el líquido no pueda entrar. Esto se hace evidente en el agujero más grande de un teléfono: su pantalla.
Estos selladores adhesivos “impermeables” se encuentran alrededor de todo el borde de las pantallas. Lo mismo ocurre en la ranura donde va la tarjeta SIM, generalmente construida con un anillo de goma alrededor de la apertura de la tarjeta.
Hay algunos orificios en el teléfono que siempre tienen que estar ahí, como los puertos de carga, o los orificios del micrófono, en estos casos sellados desde el interior del componente o con una especie de malla resistente al agua colocada entre el altavoz o el micrófono y el exterior del agujero.
El IP o Protección Internacional
La cantidad de resistencia al agua se define usando el código IP, que significa Protección Internacional, y viene a ser un conjunto de estándares definidos por la Comisión Electrónica Internacional, la cual lo definió como estándar en 1976.
En ese entonces, por primera vez un grupo se decidió a averiguar cómo medir si algo era o no resistente al agua. ¿Qué hicieron? Comenzaron a realizar todo tipo de pruebas para compararlas entre países, de forma que podían averiguar el grado de resistencia al agua o a la entrada de suciedad o polvo.

Por tanto, la clasificación IP de un dispositivo dice lo resistente que es a las intrusiones como el polvo o el agua, porque llamar a algo simplemente “impermeable” o “resistente a… “ no es muy útil si la gente no sabe lo que realmente significa. IP pasó a decir si el límite era la lluvia, o meterlo bajo el agua, o incluso la profundidad a la que podía estar, por lo que las dos letras van acompañadas por números, IPXX.
El primer número informa sobre la protección contra partículas sólidas. El segundo dígito trata de líquidos, y si hay una x en lugar de un número simplemente significa que parte de una prueba o test no se realizó o no es relevante para el dispositivo.
Los expertos recomiendan simplemente no confiar en ninguna de las resistencias al agua que vienen marcadas en la etiquetas actuales. Puedes hasta nadar con ellos y funciona la primera semana que lo tienes, pero después podría empezar a entrarle el agua.
Esto se debe a que en las numerosas pruebas que se han realizado, si bien los dispositivos son resistentes “al agua”, no lo son al uso continuado en remojo.
*Con información de Gizmodo




