A medida que envejecemos, nuestros ojos también lo hacen, y con ello aumenta el riesgo de desarrollar ciertas enfermedades oculares. Sin embargo, mantener una buena salud visual es posible, y todo comienza con el cuidado general del cuerpo.
LEE: La relación entre alimentación y ejercicio
Desde la elección de un buen oculista hasta hábitos diarios saludables, existen múltiples formas de proteger nuestra visión a lo largo de la vida. Contar con un especialista de confianza es fundamental, ya que muchas enfermedades no presentan síntomas en sus etapas iniciales.
Un examen de los ojos con dilatación de pupilas es esencial para detectar a tiempo condiciones como el glaucoma o la degeneración macular de retina. Estos controles permiten actuar antes de que los daños sean irreversibles.

Llevar una vida activa y mantener una dieta equilibrada también tiene un impacto directo en la salud ocular. La actividad física regular ayuda a prevenir enfermedades como la diabetes y la hipertensión, factores de riesgo para la pérdida de visión.
Incluir alimentos como vegetales de hoja verde y pescados ricos en omega-3 es una excelente forma de nutrir los ojos desde el interior.
Hablar con la familia sobre el historial médico puede revelar riesgos hereditarios que deben comunicarse al oculista. Además, protegerse del sol con gafas adecuadas, controlar enfermedades crónicas y abandonar hábitos dañinos como el tabaquismo son decisiones que contribuyen a preservar una buena visión.
La salud visual no es cuestión de suerte: es el resultado de decisiones conscientes y hábitos sostenidos. Ver bien durante toda la vida es posible si comenzamos hoy a cuidar nuestros ojos.

Atento
En Latinoamérica, diversas enfermedades oculares hereditarias afectan a la población. Dentro de las más comunes están la retinosis pigmentaria que lleva a la pérdida de visión periférica y nocturna.
El glaucoma que se puede presentar en adultos y niños. Y las cataratas congénitas.
La detección temprana de estas enfermedades es crucial. Se recomienda realizar exámenes oftalmológicos periódicos, especialmente si existen antecedentes familiares de enfermedades oculares.
Niños sanos
Vela por la salud de tus hijos y enséñales a cuidar de sus ojos:
- Limita el tiempo de pantalla según la edad: Para menores de 5 años, se recomienda máximo 1 hora diaria según la OMS.
- Fomenta el juego al aire libre: La luz natural y el enfoque en distancias largas ayudan a prevenir la miopía.
- Citas oftalmológicas desde edad temprana para detectar problemas a tiempo.
- Pantallas a la altura de los ojos: Asegúrate de que no estén mirando hacia arriba o abajo por mucho tiempo.
- Educa con el ejemplo: Si tú cuidas tus ojos, ellos aprenderán a hacerlo también.

Frente a la compu
- Parpadea con frecuencia: Cuando usas pantallas, parpadeas menos, lo que puede resecar los ojos. Recuerda parpadear conscientemente.
- Mantén una distancia adecuada: Coloca la pantalla al menos a 50 cm de tus ojos y ligeramente por debajo del nivel de los ojos.
- Configura la pantalla: Ajusta brillo, contraste y tamaño de texto para que sea cómodo. Usa modo nocturno o filtros de luz azul por la noche.
Cansancio
- Un tip efectivo para reducir el cansancio visual es aplicar la regla 20-20-20.
- Cada 20 minutos, aparta la vista de la pantalla y mira algo a 20 pies, 6 metros, de distancia durante al menos 20 segundos. Esto ayuda a relajar los músculos oculares.



