Afortunadamente don Néstor Aguilar pudo salir de su casa ileso y por su propio pie, después de que el cerro se derrumbara sobre su casa de El Cambray II. Tuvo que esquivar rocas y vigas para poder escapar, pero al menos, tuvo más suerte que muchos de sus vecinos.
Una vez a salvo, sentado sobre una ceiba, se hizo la promesa de que ahí nacía un nuevo Néstor y así ha sido durante este año.
- RECUERDA LA HISTORIA DE DON NÉSTOR:
La historia de una foto, un amor y un sobreviviente de El Cambray: http://t.co/lkpBPeg7RG pic.twitter.com/L9gbYfTRGj
"Antes era bastante materialista, pero me di cuenta de cómo sin las cosas uno sigue siendo la misma persona", explicó.
De la tragedia, don Néstor ha aprendido a luchar contra la adversidad y crecer como persona. "Me ha servido para bien, creo que además, materialmente, he crecido como tres veces", añadió.

Su nueva filosofía de vida es: "lo material es secundario, hay que mantener la vista hacia adelante y todas las cosas sirven para mejorar".
Montado en el taxi que le facilitó la empresa, el suyo se quedó bajo los escombros, ha ido recuperándose económica y moralmente, aunque como es normal durante este tiempo también ha tenido momentos de desánimo.
Don Néstor no se ha acercado a la zona donde vivió tantos años y ha hecho su vida en otro lugar demostrándole a sus familiares y allegados la manera con la que se ha desenvuelto en los últimos meses.

"La mejor herencia que les puedo dejar a mis hijos es que no hay que darse por vencidos ante nada", señaló.
Ahora mira hacia el futuro demostrando ser todo un ejemplo de superación.



