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Adelantan su fiesta de 15 años debido a una enfermedad

  • Por Soy502
Lourdes es la menor de 11 hermanos y la única con retinoblastoma. (Foto: Archivo)

Lourdes es la menor de 11 hermanos y la única con retinoblastoma. (Foto: Archivo)

Hay historias que parecen ser sacadas de una película y más cuando se trata de vestidos, bailes, princesas y hasta con sorpresas y milagros inesperados. Pero la vida de Lourdes Lazo es real.

Todo pasó el domingo pasado cumplió 14 años, pero los festejó como que fueran los 15. Esto debido a que la joven padece de una enfermedad que poco a poco le está quitando la visión y toda una ciudad se puso de acuerdo para celebrar el soñado cumpleaños.

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Lourdes vive en Río Segundo de Cordoba, Argentina y fue celebrada por adelantado para que cumpliera su sueño y viera todo en plenitud antes de perder la vista por completo.

La madre de Lourdes, Margarita ya tenía casi todo listo, un poco de dinero ahorrado y hasta los adornos de la esperada fiesta, pero todo tuvo un giro inesperado. La joven tiene retinoblastoma, un tumor que se desarrolla en la retina, por eso su madre empezó a comprar y organizar un año antes. Sin embargo, un día la madre entró a la casa y descubrió que le habían robado todo.

Gracias a las redes sociales, las hermanas de la quinceañera contaron el suceso en facebook y en ese momento, la ciudad completa entró en acción.

Cada uno se encargó de algo, algunos del salón, otros de los zapatos, la música, invitaciones y hasta recibieron donaciones para el candy bar y la comida.

Lourdes no se imaginó esto, la familia le dijo que había sido anotada en un concurso para ganarse una fiesta y el domingo llegaron más de 50 motos para llevarla al supuesto concurso. Vestida como princesa, la joven se fue rumbo al salón donde fue recibida por toda la ciudad.

Pensaban que le pasaría a sus 18 años, pero mi hija de un ojo ya no ve nada. Para caminar tiene que ir tocando las cosas y se niega a usar el bastón porque no acepta su enfermedad
Margarita
, madre de Lourdes

Emocionada hasta las lágrimas, bailó el vals, cortó la torta y el hechizo no se cortó a medianoche: siguió. Tanto que se quedó sentada en el patio de su casa mientras escuchaba música, sin querer irse a dormir.

03 de mayo de 2018, 17:05

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