• Guate

Ana Parra, la emprendedora guatemalteca que escucharon en Nueva York

  • Por Fredy Hernández

Como ella misma cuenta, “estuve a punto de dejar a un lado la oportunidad de estudiar por la compañía de malas influencias”. Así comienza Ana Victoria Parra Hernández, una adolescente de 17 años, contando
quién es ella.

Recién regresó de Nueva York donde participó en la Gala de la Fundación Glasswing, donde compartió su historia, de cómo un emprendimiento la motivó a retomar sus estudios.

“Antes estudiaba en un instituto de Tierra Blanca, de Mixco, cuando estaba en segundo básico empecé a tener amigos mayores que yo porque sufría de acoso escolar y ellos me defendían. Eso influyó en mi rendimiento hasta que perdí el año. Mis padres ya no quisieron apoyarme al perder su confianza”, cuenta.

En ese momento reflexionó y decidió que quería seguir sus estudios, buscó una alternativa.

Ana Victoria quiere que su historia sirva de inspiración para muchos jóvenes. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)
Ana Victoria quiere que su historia sirva de inspiración para muchos jóvenes. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

Al finalizar el año escolar, Ana leyó un cartel en la calle sobre un curso de manualidades en el que recibirían todos los materiales. No daba crédito a las facilidades de esta oportunidad, pero se inscribió.

“Aprendí a hacer velas aromáticas y participé en el club de técnicas financieras y de emprendimiento. Siempre me ha gustado aprender cosas que me ayuden. Sin embargo se hizo difícil porque tuvimos que mudarnos de casa, aún así concluí el curso”, dice.

Dificultades familiares

Los padres de Ana tuvieron ocho hijos, una familia numerosa que reduce las oportunidades para gozar del apoyo para continuar con sus estudios.

“Mi papá trabaja como herrero en la Municipalidad de Mixco, él tiene cáncer. No le gusta ir al Seguro Social porque lo suspenden y eso le hace perder dinero para la familia, así que a veces se va a trabajar con molestias”, cuenta.

Pese a todo, Ana Victoria continuó sus estudios a base de su propio emprendimiento. En su clase hace trenzas a sus compañeras que le pagan y eso le sirve para sufragar su pasaje y así viajar a Tierra Blanca desde Ciudad Satélite, donde se encuentra el proyecto de la Fundación Glasswing.

“Ahora me están apoyando para estudiar un curso de cocina en el Intecap y quiero aprovechar cada oportunidad que me dan, quiero aprender a cocinar, que sea una rama para alcanzar otra porque me meta es estudiar fisioterapia”, añade.

Joven ejemplo

La lucha para salir adelante le ha servido a Ana Victoria para representar a Guatemala en la Gala de la Fundación Glasswing. Asistió vistiendo un traje regional de Quiché como homenaje a su padre, originario de esa región.

“Fue emocionante: Subirme a un avión, ver de cerca las nubes, conocer otro país y a otras personas. Es algo que guardaré para toda la vida”, cuenta con una sonrisa. Conoció a personalidades que apoyan a la institución como los periodistas Fernando Palomo y María Elena Salinas.

Ana Victoria se emocionó al contar su historia que sorprendió a los asistentes del evento. (Foto: Fundación Glasswing)
Ana Victoria se emocionó al contar su historia que sorprendió a los asistentes del evento. (Foto: Fundación Glasswing)

Ana Victoria concluye con un mensaje para los jóvenes para que luchen por sus sueños y no se rindan ante nada.

“Todo en esta vida tiene una solución y las oportunidades están abiertas para todos, solo tienes que darte cuenta de ellas y aprovecharlas”.

TE PUEDE INTERESAR: 

11 de mayo de 2018, 05:05

Comentar
cerrar