Los decretos autorizados por el Congreso funcionan como líneas de crédito para asegurar el financiamiento de proyectos sociales.
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Desde que comenzó la administración del presidente Bernardo Arévalo en enero de 2024, el Congreso de la República a aprobado nueve decretos con los cuales se autorizó suscribir 11 convenios de préstamos con organismos internacionales.
En total, dichos convenios, autorizan al Gobierno adquirir una deuda pública externa por hasta US$1,633.4 millones, lo que representa Q12,479.5 millones.
En total el Congreso ha autorizado deuda para el Gobierno que significa el 7.36% del presupuesto actual que asciende a Q169,523.1 millones.
Sin embargo, según los registros de sistemas de información públicos, hasta el 30 de abril último solamente se han recibido Q2,039,8 millones, es decir el 16.35% de los fondos que fueron autorizados.
Los datos también muestran que en poco más de dos años y cuatro meses el Gobierno ha ejecutado Q1,932.4 millones, que es igual al 94.74% de los fondos que ha recibido en concepto de préstamos suscritos con organismos internacionales.
Cómo se distribuyen
Entre octubre y noviembre de 2024 el Organismo Legislativo aprobó cuatro decretos el 21-2024, 22-2024, 24-2024 y 30-2024, con los cuales se autorizaba suscribir al Ministerio de Finanzas Públicas seis convenios de préstamos con distintas instituciones internacionales.
Los decretos permitían al Gobierno recibir hasta Q553.4 millones, que significarían unos Q4,228.3 millones para desarrollar proyectos forestales, viales, de electrificación y recuperación ante crisis.
Según el Portal de Préstamos Externos, administrado por el Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin) cinco de esos seis convenios de préstamos ya fueron suscritos, de los cinco, uno ha sido desembolsado en un 100% y los otros cuatro están en un rango de entre 6% y 16%.
Esto sucede porque esos cuatro convenios de préstamo tienen un periodo de desembolso que va desde 2024 hasta 2029.
En total el Gobierno ha recibido en conceto de esos préstamos, desde que fueron suscritos hasta la fecha Q2,039.8 millones y según el Sistema de Contabilidad Integrada (Sicoin) entre 2025 y 2026 se han ejecutado Q1,932.4 millones, lo que representan un 94.74% de ejecución de los fondos que ya fueron desembolsados producto de los préstamos.
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De la misma manera en noviembre de 2025 el Congreso de la República aprobó cinco decretos el 22-2025, 23-2025, 24-2025, 25-2025 y 26-2025, con los cuales se autorizó al Minfin suscribir igual número de convenios de préstamo.
Dichos préstamos están planificados para utilizase en gasto social, electrificación rural, infraestructural vial y finanzas públicas inteligentes y en total el Gobierno podría obtener hasta US$1,080 millones, unos Q8,251.2 millones.
El Portal de Préstamos Externos, del Minfin, precisa que hasta el momento ninguno de esos cinco convenios de préstamos ha sido suscrito, lo que significa que hasta la fecha el Gobierno no ha recibido nada en concepto de deuda pública externa de esos préstamos.
Sin embargo, los cinco préstamos ya figuran en el presupuesto de 2026 y sirven para tener espacio presupuestario dentro del proyecto que también aparecen en Sicoin, pero la realidad es que los fondos aún no han entrado en las arcas públicas.
Es una línea de crédito
El diputado y exministro de Finanzas Públicas, Julio Héctor Estrada, explicó que los financiamientos aprobados por el Congreso no deben entenderse como préstamos tradicionales, sino como líneas de crédito condicionadas a la ejecución de proyectos de inversión.

Estrada detalló que estas líneas funcionan de manera similar a un crédito para la construcción de una vivienda.
"Aunque se autoriza un monto total, los recursos no se entregan de forma inmediata ni completa, sino que se desembolsan por etapas conforme avanza la obra", explicó el legislador.
Subrayó que el país no adquiere deuda desde el momento en que se aprueba el financiamiento, sino únicamente cuando se llevan a cabo los desembolsos parciales.
Estrada indicó que este mecanismo es el utilizado por organismos multilaterales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Centroamericano de Integración Económica, los cuales financian programas de inversión de mediano y largo plazo.
Como ejemplo, citó proyectos de electrificación rural, que incluyen montos previamente autorizados y condiciones específicas de ejecución.
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"El proceso inicia con el diseño del programa de inversión, seguido de la aprobación del Congreso y la firma del contrato por parte del Ejecutivo. Posteriormente, se debe crear una unidad ejecutora responsable de garantizar que los recursos se utilicen exclusivamente en los fines establecidos", precisó el congresista.
Estrada señaló que estos proyectos suelen ejecutarse en un plazo de cuatro a cinco años, lo que permite contar con una fuente de financiamiento asegurada, a diferencia de los recursos internos que dependen de la recaudación fiscal o de la colocación de bonos.
No obstante, advirtió que actualmente existe un retraso en la ejecución de varios programas aprobados a finales de 2024, lo que ha impedido que se inicien los desembolsos y entre las causas mencionó demoras en la conformación de unidades ejecutoras, procesos de licitación y gestión de derechos de vía.
El exministro también hizo una comparación con administraciones anteriores, señalando que situaciones similares ocurrieron en el pasado, cuando se cuestionaba el destino de préstamos autorizados que aún no habían sido desembolsados.
En ese contexto, sostuvo que, aunque se han aprobado montos significativos de financiamiento, estos no representan deuda efectiva hasta que se ejecutan.

A su juicio, "este modelo de líneas de crédito es preferible, ya que vincula el endeudamiento a proyectos concretos de inversión que el país requiere".
El segundo con más deuda en 10 años
En los últimos 10 años, este Gobierno es el que más convenios de préstamo ha firmado, sin embargo, es el segundo al que más deuda le han aprobado, el primer lugar lo tiene por el momento Alejandro Giammattei y en tercer lugar Jimmy Morales.
Durante la gestión de Alejandro Giammattei (2020-2024) fueron aprobados ocho decretos del Congreso que autorizaron igual número de convenios de préstamos con instituciones internacionales.
El total, a la administración de Giammattei le fueron autorizados suscribir convenios de préstamo hasta por US$1,753.2 millones, lo que representa alrededor de Q13,394.4 millones.
Con esos datos Giammattei se convierte en el presidente al que más deuda le han aprobado en la última década, aunque Arévalo aún tiene casi dos años por delante y es probable que se aprueben otros convenios de préstamo y tome el primer puesto.
Mientras tanto, durante la administración de Jimmy Morales (2016-2020) el Organismo Legislativo aprobó para el Gobierno cinco decretos con igual número de convenios de préstamo con organizaciones internacionales.
Dichos convenios de préstamo autorizaron al Ejecutivo a recibir hasta US$ 670 millones en deuda pública externa, lo que representan unos Q5,118.8 millones. En términos absolutos es el Gobierno que menos deuda externa ha adquirido en la última década.




