Blanca Jeanette Morales Masella, nacida en Escuintla, marcó la historia del deporte guatemalteco al imponer récords nacionales en natación, ganar medallas internacionales y representar al país en tres Juegos Olímpicos, dejando un legado que aún inspira.
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Escuintla, departamento ubicado al sur del país, ha visto nacer a varios deportistas que han puesto en alto el nombre de la región y de Guatemala a nivel local e internacional con su esfuerzo.
Un ejemplo de ello es, sin duda, Blanca Jeanette Morales Masella, quien nació en dicho departamento, el 3 de febrero de 1970. Cuando tenía 9 años, inició a nadar como un juego divertido para ella; luego, fue entrenada por su padre.

"Nunca imaginé que mi hija pudiera llegar tan lejos. La empecé a entrenar a los 10 años, todo porque no llegó el maestro de educación física del colegio donde estudiaba. Además, tenía un físico ideal para la natación y era muy disciplinada. Eso se reflejó en las competencias desde niña", expresó Rolando Morales, padre de Blanca, al representarla en un homenaje a notables del deporte guatemalteco, realizado por la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala (CDAG).
A los 11 años, rompió su primer récord nacional en los 50 metros mariposa categoría infantil, siendo un trampolín para ella, pues nadie lo había hecho en Escuintla.

A lo largo de su carrera deportiva, logró alcanzar al menos 100 récords nacionales en los 100 y 200 metros al estilo mariposa, su especialidad, y se mantuvo activa por tres décadas.
Morales Masella se lució con su participación en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1986, en República Dominicana, donde alcanzó medallas de oro en los 100 y 200 metros mariposa.
Mientras que en el Campeonato Mundial de Natación, que se llevó a cabo el mismo año en España, se clasificó como la decimoctava mejor del mundo en los 200 metros mariposa.

Su despedida
El éxito de la "Sirenita", también llegó en los Juegos Panamericanos de Indianápolis, Estados Unidos, de 1987, donde quedó cuarta en los 200 metros mariposa, siendo la mejor nadadora latinoamericana.
La escuintleca llevó con orgullo la bandera de Guatemala en los Juegos Olímpicos de 1984, 1988 y 1992. En los Juegos de Los Ángeles, Estados Unidos, 1984, fue la chapina más joven en participar en los Olímpicos a los 14 años.
En Seúl 1988, se llevó la mejor posición al quedar vigésima primera en los 200 metros mariposa. Pero el final de su labor deportiva fue en Barcelona 1992, donde compitió por última vez a nivel internacional.

Debido a su gran esfuerzo, Blanca alcanzó una beca para formarse profesionalmente y nadar en la Universidad Estatal de Louisiana, Estados Unidos. Como parte de su formación superior, estudió Ciencias del Medio Ambiente y, posteriormente, obtuvo una Maestría en Horticultura con especialización en floricultura.
Su trayectoria la convirtió en una de las nadadoras más destacadas del país y en referente para nuevas generaciones. Aunque reside fuera del país, Blanca dejó un gran legado en su terruño, muestra de ello es que la piscina olímpica del Complejo Deportivo de Escuintla fue nombrada en su honor.




